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Si estos pensamientos y estas palabras son oportunas, reflexione sobre ellas y, con la ayuda del Espíritu Santo, actúe con conciencia. Creo de todo corazón que son el mapa de carreteras digno de confianza para llegar a su vida y su familia.
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domingo, 23 de febrero de 2014

La respuesta de Dios a la soledad

“…DIJO EL SEÑOR: NO ES BUENO QUE EL HOMBRE ESTÉ SOLO…” (Génesis 2:18)
Una escritora de un sindicato nacional escribió: “Me siento sola y esto me entristece. ¿Cómo es posible que no tenga varias amigas? Parece ser que el cupo de amistad de todas las mujeres estuviera cubierto y que ninguna acepte nuevas candidatas. Es fácil llenar tu día con trabajo, pero no es suficiente”. Y si pensáis que la situación es mala para las mujeres, el 90 % de los hombres asegura que no tiene ningún amigo íntimo. La Madre Teresa de Calcuta decía: “La soledad es la lepra de nuestro tiempo y las personas no quieren que los demás sepan que son leprosos”.
A lo largo de la creación leemos: “y vio Dios que era buena/o” (ver Génesis 1:4,10b,12b,18b,21b,25b); es un tema recurrente – esto es, hasta que el Señor creó a Adán. Entonces dijo: “No es bueno que el hombre esté solo…” (Génesis 2:18b). Piensa un momento: aunque el hombre todavía no había pecado y Adán disfrutaba de una comunión continua con su Creador, puesto que no disponía de ninguna compañía humana, Dios indicó que esto no era bueno.
Dentro de cada uno de nosotros existe un vacío que sólo el Señor puede llenar. Pero dado que la Biblia dice que “.somos miembros los unos de los otros.” (Efesios 4:25b), existe también otro vacío que Él no llenará y sólo otras personas pueden llenar. Ninguna otra cosa lo puede llenar – ni trabajo, ni casas, ni coches, ni dinero. Aquél que te creó para que estuvieras relacionado con los demás dice: “…No busquéis vuestro propio provecho, sino el de los demás” (Filipenses 2:4). Por lo tanto, la respuesta a nuestra soledad se puede hallar si salimos para encontrar alguna necesidad no suplida, y dedicarnos de pleno a satisfacerla. O como reza el eslogan de una compañía de comunicaciones: “Sal y toca a alguien”. ¡Adelante, inténtalo – y estarás contento/a de haberlo hecho!

miércoles, 9 de mayo de 2012

DIOS Y LA SOLEDAD

UNa vez oí comentar que alguien dijo que se sentía solo; después comprendió que la soledad era ignorancia; porque Dios había prometido estar siempre con nosotros.
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He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que vayas y te haré volver a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he prometido. Génesis 28:15 (BDLA)

Con Dios a tu lado, nada te falta en este mundo. Aunque ya casi no tengas fuerzas, siempre tendrás al Señor. ¡Él es tu única fuerza!  (Salmo 73:25-26)

El Señor es bueno;
Él es tu refugio en tiempos difíciles 
y si acudes a Él te protegerá.   (Nahúm 1:7)
El SEÑOR irá delante de ti; El estará contigo, no te dejará ni te desamparará; no temas ni te acobardes. Deuteronomio 31:8 (BDLA)
Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. Salmos 23:4 (BDLA)
Porque aunque mi padre y mi madre me hayan abandonado, el SEÑOR me recogerá. Salmos 27:10 (BDLA)
No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. Juan 14:18 (RV)
No te desampararé, ni te dejaré; Hebreos 13:5b (RV)
Echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros. 1 Pedro 5:7 (BDLA)