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Si estos pensamientos y estas palabras son oportunas, reflexione sobre ellas y, con la ayuda del Espíritu Santo, actúe con conciencia. Creo de todo corazón que son el mapa de carreteras digno de confianza para llegar a su vida y su familia.
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miércoles, 12 de marzo de 2014

Un Cristianismo con raíces fuertes



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“…ARRAIGADOS Y SOBREEDIFICADOS EN ÉL Y CONFIRMADOS EN LA FE…” (Colosenses 2:7)

¡La fe crece solamente en el “terreno” de la adversidad! ¡Es verdad! Cuando las plantas jóvenes reciben mucha lluvia, hasta una corta sequía puede acabar con ellas. ¿Por qué? ¡Porque fue demasiado fácil! Durante las lluvias abundantes no tuvieron que buscar agua en lo profundo de la tierra, por lo que no desarrollaron unas raíces fuertes. Como resultado, su sistema de irrigación es pequeño y débil, por lo que mueren rápidamente.
¿Cómo son tus “raíces”? Cuando el estrés y la adversidad entran en tu vida, ¿aguantas o te doblas? ¿Empiezas a pensar que Dios te ha abandonado y comienzas a dudar de Él? Observa lo siguiente: ¡la comodidad es tu enemigo! Cuando estás muy cómodo, dejas de profundizar en la Palabra. Permites que otros te lo den todo hecho, en vez de desarrollar tu propia relación personal con el Señor por medio de la oración y el estudio de la Biblia. Da gracias a Dios por la lluvia, pero no dejes de desarrollar unas “raíces” fuertes y profundas que te sostengan en los momentos difíciles.
No te preparas para una batalla que no esperas, y por eso Pablo dijo: “…tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo [de peligro] y, habiendo acabado todo [lo que la crisis requiere], estar firmes [en vuestro puesto]” (Efesios 6:13). Pues bien, ¡ahora tienes algo para pensar!

miércoles, 9 de mayo de 2012

DIOS Y LA SOLEDAD

UNa vez oí comentar que alguien dijo que se sentía solo; después comprendió que la soledad era ignorancia; porque Dios había prometido estar siempre con nosotros.
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He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que vayas y te haré volver a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he prometido. Génesis 28:15 (BDLA)

Con Dios a tu lado, nada te falta en este mundo. Aunque ya casi no tengas fuerzas, siempre tendrás al Señor. ¡Él es tu única fuerza!  (Salmo 73:25-26)

El Señor es bueno;
Él es tu refugio en tiempos difíciles 
y si acudes a Él te protegerá.   (Nahúm 1:7)
El SEÑOR irá delante de ti; El estará contigo, no te dejará ni te desamparará; no temas ni te acobardes. Deuteronomio 31:8 (BDLA)
Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. Salmos 23:4 (BDLA)
Porque aunque mi padre y mi madre me hayan abandonado, el SEÑOR me recogerá. Salmos 27:10 (BDLA)
No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. Juan 14:18 (RV)
No te desampararé, ni te dejaré; Hebreos 13:5b (RV)
Echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros. 1 Pedro 5:7 (BDLA)