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Si estos pensamientos y estas palabras son oportunas, reflexione sobre ellas y, con la ayuda del Espíritu Santo, actúe con conciencia. Creo de todo corazón que son el mapa de carreteras digno de confianza para llegar a su vida y su familia.
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domingo, 19 de enero de 2014

Si tus ojos son buenos, todo tu cuerpo tendrá luz.

En los apuntes del evangelista Mateo, encontramos las siguientes palabras proferidas por el Maestro de Nazaret: Si tus ojos son buenos, todo tu cuerpo tendrá luz.
La frase nos llevó a meditar acerca de ese patrimonio de todos, que son los ojos.
En el mundo encontramos ojos muy diferentes, no solamente en formatos y colores, mas en cualidades íntimas.
Encontramos los ojos que ven las escenas de la vida por el prisma de la malicia, deformando todo lo que alcanzan.
Existen los ojos de celos, que despejan chispas de odio, ante la posibilidad mínima de perder lo que consideran objeto de su propiedad.
Hay los ojos que hieren, capaces de intimidar subalternos y criaturas de condición social inferior. Ojos de agresión que censuran sin palabras y agreden sin pestañear.
Ojos de frialdad que observan el dolor, la desesperanza, la miseria sin conmoverse. Despejan tal frio que impiden al necesitado de extender la mano en súplica o expresar el propio infortunio en palabras.
Ojos que perturban cuando encaran a otros y llegan a desanimar a los que están intentando realizar algo de bueno, y se muestran hasta tímidos.
Ojos de desesperación que miran el panorama que los circunda y solamente consiguen percibir aflicción y abandono. Levantan el mirar en el sentido del firmamento y no perciben las estrellas que iluminan la noche oscura, con sus rayos brillantes.
Ojos capaces de registrar los males ajenos, desconsiderando las virtudes que se ocultan en todo ser humano.
Ojos de irritación que expresan su desagrado ante el alboroto infantil que manifiesta su alegría de vivir, ante las voces de los animales que dicen de su vitalidad, ante el pequeño tropiezo involuntario en la calle, en el mercado, en la conducción urbana.
Ojos de crueldad que hieren a quien alcanzan, que hacen al animal encogerse a un canto, al niño callar en constreñimiento y a la propia naturaleza establecer una pausa en su concierto constante.
¿Cómo serán nuestros ojos?
Si deseamos ennoblecer los recursos de la visión que nos enriquecen la vida, amemos y ayudemos, aprendamos a perdonar siempre, cultivemos el bien en nosotros, pues la expresión de nuestro mirar habla de lo que nos sucede en la intimidad y nos alimenta el alma.
Cada uno ve el paisaje que observa conforme el color de los lentes que tiene sobre los ojos. Esto equivale a decir que los tristes ven panoramas desoladores, mientras los optimistas descubren colores vibrantes y alegría en todas partes.
Somos responsables por la forma como utilizamos nuestros ojos, desde que ellos son uno de los talentos que Dios nos concede para instrumento de progreso.

lunes, 11 de marzo de 2013

Tres curiosidades insólitas del cuerpo humano

No todo es lo que parece 
 
Tres curiosidades insólitas del cuerpo humano
Por ejemplo, si eliminásemos el espacio vacío de nuestro cuerpo, cabríamos en un espacio 50 veces menor que la cabeza de un alfiler.


Aquí están los tres que hemos encontrado más insólitos o interesantes.

1.- Tu cuerpo es básicamente espacio vacío

Aunque nos parezca lo contrario, los átomos que componen nuestro cuerpo son, esencialmente, espacio vacío.

Los átomos están compuestos por un núcleo central y pequeños electrones que giran en una órbita a su alrededor. Pero el núcleo y los electrones son diminutos y la distancia entre ellos es enorme.

Si imaginamos un átomo del tamaño de un estadio de fútbol, el núcleo tendría aproximadamente las mismas medidas que una mosca. Todo lo demás sería espacio vacío.

Visto de otra forma, si eliminásemos todo el espacio vacío de nuestro cuerpo, cabríamos en un recipiente 50 veces más pequeño que la cabeza de un alfiler.

2.- El cuerpo humano posee más bacterias extrañas que células propias

El cuerpo humano está formado por alrededor de 10 trillones de células, pero tiene 100 trillones de bacterias que viven en su interior. ¡En el cuerpo humano existe muchísima más vida ajena o extraña que la suya propia!

La mayoría de estas bacterias son inocuas que simplemente "conviven" con nosotros. Y muchas incluso beneficiosas, como las que ayudan en la digestión de los alimentos.

3.- El cuerpo tiene mucha más edad que la que marca la fecha de nacimiento.

La mitad de nuestro ADN proviene del óvulo materno. Pero los óvulos de la madre se formaron cuando su cuerpo estaba todavía en una etapa fetal, meses antes de que ella misma naciese.

Si alguien tiene 20 años y su madre le dio a luz con 30, en cierto sentido su ADN tiene 50 años, al menos en gran parte.
 
Fuentes: Editado por: Protestante Digital 2013