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Si estos pensamientos y estas palabras son oportunas, reflexione sobre ellas y, con la ayuda del Espíritu Santo, actúe con conciencia. Creo de todo corazón que son el mapa de carreteras digno de confianza para llegar a su vida y su familia.
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martes, 18 de marzo de 2014

6 Tipos De Oración Cristiana

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“ORAD EN TODO TIEMPO CON TODA ORACIÓN…” (Efesios 6:18)

(1) La oración del acuerdo

Escucha: “…si dos de vosotros se ponen de acuerdo… acerca de cualquier cosa que pidan, les será hecho por mi Padre…” (Mateo 18:19). Cuando te enfrentas a algo demasiado grande para manejarlo tú solo, busca un compañero de oración y poneros de acuerdo. Generalmente, esto no es para personas que viven en conflicto y que luego deciden ponerse de acuerdo porque están desesperadas. Dios honra las oraciones de aquéllos que pagan el precio de vivir juntos en armonía.

(2) La oración de petición

Ten confianza al pedirle al Señor que satisfaga tus necesidades. Jesús dijo: “…todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Marcos 11:24). Si dejáramos de tratar de impresionar a Dios, saldríamos mucho mejor parados. La duración, el volumen o la elocuencia no son la cuestión; las que dan resultados son la sinceridad del corazón, la confianza ante Dios, y la certeza de que lo que pedimos está de acuerdo con su voluntad.

(3) La oración de gratitud

Cuando nuestras peticiones exceden nuestras alabanzas, esto dice mucho de nuestro carácter. Las personas egocéntricas piden pero raramente agradecen. El Señor no nos hará partícipes de todo lo que ha planeado para nosotros hasta que agradezcamos lo que ya hemos recibido. Las peticiones consiguen mucho, ¡la alabanza mucho mas! Escucha: “…sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” (Filipenses 4:6b). Vivir con vigor viene por medio de la acción de gracias. Podemos “orar sin cesar” (Ver 1 Tesalonicenses 5:17), siendo agradecidos durante todo el día, alabando al Señor por su favor, misericordia, amorosa benignidad, gracia, entrega y bondad.
“LEVANTÁNDOSE MUY DE MAÑANA… ORABA” (Marcos 1:35)

(4) La oración de intercesión

Escucha: “Busqué entre ellos un hombre que… se pusiera en la brecha delante de Mí, a favor de la tierra…” (Ezequiel 22:30). Interceder significa: ‘Ponerse en la brecha por otra persona’. Si hay una brecha en la relación entre esa persona y Dios debido a un pecado específico, tienes el privilegio de ponerte en esa brecha y orar por esa persona. La “brecha” es la distancia entre lo que es – y lo que puede ser.

(5) La oración de compromiso

Escucha: “Echad toda vuestra ansiedad [todas tus inquietudes, todas tus preocupaciones y todos tus asuntos de una vez y para siempre] sobre Él…” (1 Pedro 5:7). Mientras sigas intentando controlar los acontecimientos, tus niveles de estrés continuarán subiendo. Pero cuando aprendas a entregar las cosas a Dios, te preguntarás por qué malgastaste un solo día preocupándote.

(6) La oración de consagración

Camino a Damasco, Pablo oró: “Señor, ¿qué quieres que yo haga?” (Hechos 9:6b). Esto es como firmar un cheque en blanco. Es como decir: “Aquí estoy, haz conmigo lo que quieras. Espero que me guste lo que Tú decidas, pero aunque no me guste, lo haré igualmente; hágase tu voluntad, y no la mía”. En ese momento decides seguir a Dios voluntariamente, en vez de luchar para que Él te siga a ti. Como resultado, el Señor hará la labor que hace falta ser realizado en nosotros, para que Él pueda hacer la obra que quiere hacer por medio de nosotros.
No olvidemos los 6 tipos de oración que tenemos disponibles para que nuestra vida haga una diferencia espiritual.
Mil Bendiciones!

sábado, 20 de abril de 2013

El cristiano público

“Quedaron desiertos los caminos, Y los viajeros andaban por sendas tortuosas. Se habían terminado los campesinos, se habían terminado en Israel, Hasta que yo, Débora, me levanté, Hasta que me levanté, como madre en Israel. Habían escogido nuevos dioses; Entonces la guerra estaba a las puertas. No se veía escudo ni lanza Entre 40,000 en Israel.”  – Jueces 5:6-8
Se trata de una imagen de un hombre sosteniendo una Biblia predicando el Evangelio. Foto de archivo - 9425131 


Este debate ha estado sucediendo entre los cristianos durante siglos. ¿Debemos participar en la vida pública? Algunos pueden decir que sí, incluso hasta el punto de ser militante de ello. Otros pueden decir que, porque nosotros no somos de este mundo, no debemos estar activos en sus asuntos.
La escritura anterior muestra cómo las cosas se habían puesto difíciles en Israel. Las carreteras estaban mal cuidadas y algunos no estaban seguros. Los que deberían haber llevado la sociedad a una mejor condición se pusieron primero a sí mismos en lugar de servir a la nación. Muchos estaban visiblemente obesos y descuidados en su vida personal. Parecían derrotados incluso antes de empezar. A la deriva, luchando entre ellos, mientras los líderes estaban dirigiendo a la gente a ninguna parte.
En esta situación, Dios envió a una mujer notable: Débora. Ella no tenía miedo de agitar las aguas para desbloquear la situación. Tú puedes leer la historia completa en el libro de Jueces capítulos 4 y 5. El punto es que su fe no se vio comprometida por su participación en la vida de la nación y de la comunidad.
De acuerdo con el Nuevo Testamento, los cristianos ayudan siempre que pueden, por ejemplo, Dorcas. Su trabajo caritativo era bien conocido, y cuando murió Dorcas, muchos lloraron por ella al recordar el impacto que había hecho en su vida (Hechos 9:39).
Nuestros actos de servicio público muestran el amor de Jesús en las cosas que hacemos. Ya se trate de mantener una puerta abierta para otra persona o servir en un puesto oficial, se trata de cómo Jesús nos ha transformado para amar y cuidar a las personas.
Algunos dicen que la religión debe ser algo privado, y algunos van tan lejos como para decir que estamos en el error porque creemos en Dios. La Biblia no estaría de acuerdo. La nuestra es una fe pública, una expresión externa de nuestra confesión interior que Jesús es el Señor de nuestras vidas.
“Vive una vida tan buena”, escribió Pedro, para que los demás, “aunque los acusen de hacer el mal… vean las buenas obras de ustedes y glorifiquen a Dios” (1 Pedro 2:12).
Padre, ayúdanos a demostrar públicamente el amor de tu Hijo para con los demás haciendo buenas obras dondequiera que nos lleves. En el nombre de Jesús. Amén
Fuente: Revista Odisea Cristiana

jueves, 15 de noviembre de 2012

El ataque del mundo contra la familia cristiana

10 Sugerencias para combatir el ataque del mundo contra la familia cristiana

La iglesia está en el mundo, y no puede escapar a esta condición. Pero cuando el mundo se cuela dentro de la iglesia, la “sal” de la misma pierde su sabor. Y eso es lo que está sucediendo a medida que el mundo hace más y más profundas incursiones dentro de la iglesia. Pero más grande aun es la amenaza contra nuestras familias cristianas.

Los educadores seculares han determinado sacar hasta con la raíz toda idea de Dios o normas que exijan la buena conducta moral. Las teorías de la evolución se enseñan desde la cuna hasta la tumba. La liberación femenil intenta ignorar la Biblia y su autoridad. Los homosexuales han salido de sus escondites y se han dedicado a “proclamar” su estilo de vida, demandando que se les dé reconocimiento y que se enseñe este estilo hasta a los niños. Las drogas y el alcohol siguen invadiendo las escuelas, colegios, las comunidades y los hogares.


A consecuencia de estos ataques combinados, los hogares están siendo quebrantados en una manera u otra en cantidades alarmantes.


Hace unos años, el mundo practicaba y sufría estos males, pero la iglesia estaba exenta por lo general. El divorcio era un escándalo, y su consecuencia el estigma social. El culpable era disciplinado y excomulgado, lo cual era evidencia de una preocupación espiritual por estos males.


Ese no es el cuadro que estamos viendo hoy. En las congregaciones, los divorcios y las separaciones van en aumento. A consecuencia de esto,
muchos hogares son debilitados. Esta tendencia tiene que ser refrenada o la iglesia dejará de ser la iglesia en una manera significante.

Queremos dar unas sugerencias en cuanto a lo que los cristianos pueden hacer para combatir estas tendencias que están amenazando nuestros hogares.


1.
Hay que darse cuenta que para que su luz brille en un mundo tan oscuro, usted tiene que ser diferente —y estar dispuesto a pagar el precio por ser diferente. ¡Pero vale la pena! Será conocido como una persona que tiene suficiente carácter para sostener lo que cree. Y lo mejor de todo es que Dios le bendecirá, no sólo en esta vida sino en la venidera.

2.
Permita que Dios vuelva a tener la preeminencia en su vida. Esto equivale a que usted ponga a Dios y su reino en primer lugar, en todas las cosas.

3.
Establezca una norma inalterable de que su familia participe en las actividades de la iglesia, incluyendo todas las reuniones o servicios de adoración.

4.
Permita que cada miembro de su familia encuentre un ministerio dentro de la iglesia, y que lo cumpla fielmente. Los cristianos que trabajan en servicio de Dios son gente feliz.

5.
Restaure al padre como la cabeza de la familia, según la voluntad de Dios, y que como cabeza tenga la responsabilidad de educar a los niños con su debida disciplina y dirección. Para esto es crucial ser buen ejemplo.

6.
Hay darle prioridad a Dios, no por buscar algún momento, sino por establecer un tiempo específico en que él pueda ser honrado y venerado en el hogar. Los devocionales en los hogares pueden ser útiles para este efecto. Esto permitirá al mismo tiempo que la familia se una más y se solidifique más. En esto el padre puede dirigir, pero no monopolizar.

7.
En un nivel más profundo, aparte cierta hora específica para ejercer su propio desarrollo espiritual. Esto puede hacerse mejor al escuchar como Dios habla en su palabra, y por hablar con él por medio de la oración. Esto es muy útil para fortalecerse espiritualmente.

8.
Fortalezca también los lazos de unión entre los miembros de la familia, planeando actividades que los acerquen más los unos a los otros. Para esto se puede apartar una noche que sea exclusiva para estas actividades.

9.
Anime a su congregación a que se cuente con la orientación necesaria para fortalecer la familia. Los sermones, o aun mejor, las series de conferencias pueden ser muy útiles. Hay varios materiales audiovisuales que tratan de temas importantes de la familia, los cuales pueden ser utilizados en clases bíblicas de la iglesia.

10.
Y en el caso de que haya hermanos que desobedezcan las enseñanzas bíblicas que tienen que ver con las relaciones matrimoniales, hay que permitir que la congregación, dirigida por ancianos o líderes consagrados, expulsen de la congregación a los disidentes que rehúsen arrepentirse. Las infecciones tienen que ser controladas, y la pureza de los cristianos, que han sido llamados a ser santos, tiene que conservarse a toda costa.

Además de estas sugerencias, hay otras maneras que pueden utilizarse para
preservar nuestras familias. Las que sean, hay que combinarlas para contribuir a salvar nuestros hogares. Malcolm P. Hinckley

domingo, 30 de octubre de 2011

Cómo Articular una Cosmovisión Cristiana en Cuatro Sencillos Pasos

: Cosmovisión bíblica.gif
por Armando Valdez-traducción

Por Keving DeYoung
 Un solo Dios. Adoramos a un Dios, personal, cognoscible y santo. No hay dos dioses o dioses ó diez o diez millones de dioses, sólo uno. Él siempre ha sido y será siempre. El no es un producto de nuestra mente o imaginación. Él realmente existe y podemos conocerlo porque El nos ha hablado en Su palabra.
Dos clases de seres. No somos dioses. Dios no se encuentra en los árboles o el viento o en nosotros. Él creó el universo y se preocupa por todo lo que ha hecho, pero es distinto de Su creación. La historia del mundo no se trata de ser liberado de la ilusión de nuestra existencia, o de descubrir a Dios dentro de nosotros. La historia es acerca de Dios, la gente que El creó, y cómo las criaturas pueden aprender a gozarse en, confianza en, y obedecer a su Creador.
Tres personas. El único Dios que existe eternamente en tres personas. El Padre es Dios. El Hijo, nuestro Señor Jesucristo, es Dios. El Espíritu Santo, el Espíritu del Padre y del Hijo, es también Dios. Sin embargo, estos tres iguales en gloria, rango y poder son tres personas. La doctrina de la Trinidad, ayuda a explicar cómo puede haber verdadera unidad y diversidad en nuestro mundo. También muestra que nuestro Dios es un Dios relacional.
Para nosotros. Algo pasó en la historia que cambió el mundo. El Hijo de Dios vino al mundo como un hombre, perfectamente obedeció a Su padre, cumplió con el propósito de Israel, tuvo éxito donde Adán falló y comenzó el proceso de revertir la maldición. Jesucristo murió por los pecados del mundo. Resucitó de entre los muertos al tercer día. Por la fe en él nuestros pecados pueden ser perdonados y podemos estar seguros de vivir para siempre con Dios y un día ser resucitados de los muertos como Cristo.
Obviamente, esto no quiere decir todo lo que hay que decir acerca de la Biblia o el Cristianismo. Pero me parece que es una manera útil de tener una idea de algunos de los distintivos más importantes de una cosmovisión cristiana. Siéntase libre de tomarla y utilizarla para sí mismo. Es tan fácil como 1, 2, 3, 4.
por Armando Valdez-traducción
Fuente: El Evangelio de Jesucristo

sábado, 17 de septiembre de 2011

Adoración Cristiana – Más Que Música

Adoración Cristiana: “Más que todo”


La adoración cristiana es a menudo vista como la parte musical del servicio en la iglesia – gente cantando canciones a Dios, con la cabeza hacia atrás, los ojos cerrados, y las manos levantadas mientras cantan. La adoración cristiana sucede cuando cantamos a Dios, sea en una iglesia o solos – en nuestro auto o en la ducha. Es adoración, si nuestro deseo es agradar al corazón de Dios, sin importar el sitio ni cuántos estén involucrados.

La música afecta nuestras emociones y las palabras pueden hinchar nuestros corazones, haciendo que nos abandonemos a la experiencia. La alabanza cristiana y la música de adoración son grandes herramientas para ayudarnos a sentir más cerca de Dios. No es raro que la gente hasta escoja una iglesia sólo por su estilo de música de adoración. A menudo, la gente saldrá de un servicio diciendo: “La adoración fue maravillosa hoy,” o “El sermón fue muy bueno, pero lo que me conmovió fue la música de adoración.”
¡Se sorprendería si supiera que el servicio entero es adorar a Dios!
Adoración Cristiana – Mostrando reverencia y gratitud a Dios
Otra imagen de la adoración cristiana es el mostrar reverencia y gratitud al inclinarnos delante de Dios, como en este pasaje de Nehemías:

“Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ‘¡Amén! ¡Amén!’ Alzando sus manos y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra.” Nehemías 8:6
Tanto el canto como el inclinarse son actos de adoración, pero sólo son una parte del todo. ¡La adoración cristiana es mucho más que eso!
Adoración Cristiana – Se trata de la ubicación de nuestros corazones
La adoración cristiana comienza con descubrir y admitir lo que hemos estado adorando en nuestras vidas. Todos nosotros adoramos algo, lo sepamos o no. Tal vez no nos inclinamos físicamente ante ello, ni le ofrecemos canciones de alabanza y adoración, pero a menudo, lo que adoramos es aquello a lo que dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo y atención. Considere esta definición de adoración del diccionario Merriam-Webster: “Reverencia ofrecida a un ser divino o poder sobrenatural. También: Un acto que expresa gran reverencia; tipo de práctica religiosa con su credo y ritual; respeto extravagante, admiración, o devoción a un objeto de estima.”

Visto bajo esa luz, es fácil ver que podemos adorar a Dios, adorar al dinero, al poder, a una estrella de rock, o incluso podemos adorar a un estilo de vida. La adoración es más que un acto de reverencia. Es una actitud del corazón.
Dios está claramente interesado en la adoración cristiana. Él sabe que tenemos una necesidad interior de adorar, así que nos pide que le adoremos a Él. Él, siendo Dios, puede lidiar con el peso de ser adorado; los humanos no. La gente que es adorada por otros, a menudo puede ser influenciada a pensar que son superiores de lo que en realidad son. La Biblia dice claramente que existe sólo un Dios digno de nuestra adoración:
“A Jehová tu Dios temerás, y a Él solo servirás, y por su nombre jurarás. No andaréis en pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos; porque el Dios es celoso, Jehová tu Dios, en medio de ti está; para que no se inflame el furor de Jehová tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la tierra.” Deuteronomio 6:13-14
¿Ama usted a Dios? ¿Está agradecido de lo que Él ha hecho por usted a través de Su Hijo Jesucristo?
“Dad a Jehová la gloria debida a Su nombre; Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad.” Salmo 29:2
Usted puede hacer caso de la amonestación del Salmo 29 rechazando lo que adoraba anteriormente y reconociendo el señorío de Jesús. Deje que la vida que vive sea un acto de adoración para Él. Ya sea que esté llamado a ser un predicador, un cantante, un escritor, un ingeniero de sistemas, un vendedor, o un conductor de camiones, usted lo puede hacer todo para la gloria de Dios. Cuando lo hace, usted está involucrado en adoración cristiana.
La Biblia dice que un día toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor (Filipenses 2:9-11). Sólo Él es digno de nuestra adoración y alabanza. Un día, aquellos que eligieron adorarlo y aquellos que han rechazado Su regalo gratis, reconocerán que Él es Señor sobre todas las cosas. Cuando venga ese día, sólo aquellos que lo han escogido se irán a vivir con Él por la eternidad. De acuerdo a las Escrituras, aquellos que lo han negado pasarán la eternidad con Satanás y los ángeles caídos que ya están condenados.
¿Conoce usted a Jesús como su Señor? ¿Por qué esperar? Descubra, mientras pueda, que el Jesucristo que dio su vida por usted es digno de ser su Gerente General, el director de su vida, su todo. Todo lo que tiene que hacer es creer que Jesús murió y resucitó tres días más tarde. Luego, pídale que lo perdone por sus pecados y lo salve. Millones ya han tomado esa decisión – ¡nunca se arrepentirá!
Fuente: All About God