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Si estos pensamientos y estas palabras son oportunas, reflexione sobre ellas y, con la ayuda del Espíritu Santo, actúe con conciencia. Creo de todo corazón que son el mapa de carreteras digno de confianza para llegar a su vida y su familia.
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domingo, 16 de marzo de 2014

¿Estás desanimado? ¡Ve a la iglesia!

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“…NO DEJANDO DE CONGREGARNOS, COMO ALGUNOS TIENEN POR COSTUMBRE…” (Hebreos 10:25)
1) ¿Por qué nos mantenemos alejados de la iglesia cuando estamos desanimados?
2) Nos sentimos desconcertados porque nuestra fe no está funcionando tan bien como pensábamos.
3) estamos avergonzados porque todavía estamos luchando con algunos problemas.
4) estamos deprimidos porque parece ser que todo el mundo le va bien menos a nosotros.
No permitas que el desanimo te aparte de tu familia espiritual. Necesitas su amor y apoyo, y oírles decir: “Nosotros lo hemos conseguido, y por la gracia de Dios, tú lo puedes hacer también”. Escucha: “…no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre…” (Hebreos 10:25). Las palabras ‘dejar de’ son la traducción de tres palabras griegas que significan ‘fuera’, ‘bajo’ y ‘atrás’. Describen a alguien que se siente dejado fuera, espiritualmente y emocionalmente bajo, y muy atrás con respecto a los demás. En el momento en que te sientes así, Satanás te susurra: “Quédate en casa hoy y no vayas a la iglesia; no hace falta ir allí a estar con esa gente tan buena”.

Comprende esto: Si Satanás te puede aislar de otros creyentes en el mismo momento en que más los necesitas, también será capaz de privarte de las bendiciones de Dios. Claro que puedes quedarte en casa, leer la Biblia, poner la radio o la televisión cristiana, pero rodeado de tu familia espiritual obtendrás respuestas, te sentirás feliz y recibirás el ánimo que no puedes encontrar en otro sitio. La iglesia es el último lugar donde el diablo quiere que vayas cuando te sientes bajo. Él sabe que si vas, serás confortado por la Presencia de Dios y serás capaz de salir del hoyo donde él te metió.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

¿Cristiano, Estás honrando a Dios?

honrar Dios Biblia



“SI, PUES, YO SOY PADRE, ¿DÓNDE ESTÁ MI HONRA?…” (Malaquías 1:6b)
Cuando los israelitas preguntaron a Dios: “¿En qué hemos menospreciado tu Nombre?”(Malaquías 1:6b), Él les contestó por medio de Malaquías:
(a) Engañándome con trampas en vuestras finanzas, llevando vuestros animales de primera clase al mercado por el precio más alto pero llevando animales ciegos, cojos y medio-muertos a mi altar (ver Malaquías 1:7,8).
(b) Engañando a vuestro prójimo, pagando salarios absurdamente bajos, haciendo la vida económicamente imposible para las viudas, y tratando injustamente a los inmigrantes (ver Malaquías 3:5).
(c) Engañando a vuestra pareja. El divorcio era desenfrenado. Escucha: “Cubrís el altar… de lágrimas… así que no miraré más la ofrenda… Mas diréis: ‘¿Por qué?’. Porque… has sido desleal, aunque ella era tu compañera y la mujer de tu pacto” (Malaquías 2:13,14).
En esencia, el Señor les dijo: “Os rebeláis contra Mí, y después esperáis que no estoy afectado. Pues bien, ‘disculpadme’, pero estoy profundamente afectado. Vuestros pecados rompen mi corazón. Es traición. Las barreras que levantasteis tienen que ser derribadas. No podemos tener comunión de verdad si no estáis dispuestos a obedecerme – totalmente”.
Lo asombroso es que Dios mismo quiere ayudar a derrumbar esas barreras. Hoy, Él extiende sus brazos hacia nosotros: “Venid…, dice el Señor, y estemos a cuenta: aunque vuestros pecados sean… rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:18). La buena noticia es que ahora mismo puedes volver a tener una relación con Dios. Todo lo que debes hacer es orar: “Padre, perdóname. Quiero dejar de pecar y reconstruir mi relación contigo”. En el momento que ores así de corazón, Él te restaurará, y de nuevo estarás “encarrilado”.

domingo, 18 de agosto de 2013

¿Estás en la sala de espera de Dios?

“…TENGA LA PACIENCIA SU OBRA COMPLETA, PARA QUE SEÁIS PERFECTOS Y CABALES…” (Santiago 1:4)

¿No te das cuenta de que cuando Satanás quiere controlarte, hace todo lo posible para detener el crecimiento de tu paciencia? Por eso la Palabra de Dios dice: “…tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” (Santiago 1:4). ¿Lo has captado? Cuando la paciencia acabe su trabajo en ti, habrás alcanzado el nivel donde el enemigo ya no puede controlarte. Un líder cristiano muy conocido escribe:

“En Navidades me encontraba en una tienda donde había estado esperando durante mucho tiempo en una cola que se movía lentamente, sólo para pagar un artículo pequeño. La gente que estaba delante de mí tenía montones de cosas. Entonces alguien se me adelantó, al mismo tiempo que atendían a otra persona. Cuando finalmente me llegó el turno, el dependiente me miró y me dijo: ‘Gracias por esperar. ¿Es usted el que creo que es: el predicador de la tele? Lo supe en cuanto le vi entrar’.
Pensé para mí mismo: ¿Qué habría pasado si me hubiera enfadado y hubiese protestado porque no me sirvieron cuando me tocaba? Una conducta impaciente puede afectar negativamente nuestro testimonio’.
Cuando ves las cosas a través de los ojos de Dios, la manera de percibir a la gente y las situaciones que prueban tu paciencia cambia. Empiezas a verlas como amigas, no como enemigas. Te das cuenta de que, en realidad, Él las permitió para ayudarte a madurar y a realizarte. Por tanto, si estás hoy en la sala de espera de Dios (¿y quién no?), toma asiento y relájate. Tranquilízate y ¡disfruta la espera mientras que entras en su gozo!