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Si estos pensamientos y estas palabras son oportunas, reflexione sobre ellas y, con la ayuda del Espíritu Santo, actúe con conciencia. Creo de todo corazón que son el mapa de carreteras digno de confianza para llegar a su vida y su familia.
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sábado, 15 de marzo de 2014

Creciendo en los niveles de la fe

Fe
Con ayuda de Dios experimentamos crecimiento en la fe

Base Bíblica: Hebreos 11:1; Romanos 10:9, 10
Introducción:
¿Por qué los cristianos no recibimos milagros? Es una de las preguntas que se formulan millares de personas  con mayor frecuencia. Y sin duda el interrogante está mal formulado. Debería ser: ¿Qué impide que recibamos milagros? Y el eje central para responder ese cuestionamiento, está en la fe. Pero más allá, la definición que tenemos de la fe, que muchas veces está mal orientada. El propósito hoy es que comprendamos de qué manera la fe está íntimamente unida a los milagros.
I. El problema del cristiano: no tener definido qué es fe
1. La fe está íntimamente ligada a la certeza y la convicción, y deja de lado toda sombra de duda(Hebreos 11:1)
            a. La certeza y la convicción toman forma y se fortalece en nuestro corazón
            b. Tener la certeza y la convicción no depende de Dios sino de nosotros
            b.1. La fe no es simplemente esperanza. El que espera no tiene certeza ni convicción
            b.2. La fe es del presente. No es mera expectativa. Es convicción de que se recibe ahora      mismo
            b.3. La fe no es simplemente visualizar lo que anhelamos
2. La fe debe ir acompañada de creer con el corazón y confesar con los labios (Romanos 10:9, 10; Cf. Romanos 10:13)
3. La duda impide que Dios pueda obrar milagros (Marcos 6:2-6)
            a. Hay fe que duda: “De pronto ocurre algo en mi vida…”
            b. Hay fe negativa: “¿Será que Dios puede obrar ese milagro…?”
II. Conforme depositamos nuestra confianza, crecemos en la fe
1. Si clamamos por un milagro, la fe debe movernos a creer que recibiremos el milagro (Marcos 11:24)
            a. Pedir orando
            b. Creer que recibiremos
2. El Señor Jesús enseñó que, para el que cree, todo es posible (Marcos 9:23 Cf. Marcos 11:20-24)
3. El Señor Jesús enseñó que la fe es dinámicacrece como un grano de mostaza (Mateo 17:20)
III. La fe, las señales y los milagros acompañan a los cristianos
1. Si tenemos fe en el Señor Jesús y en las obras que hizo, podemos llegar a nuevos niveles (Juan 14:12-14)
2. El Señor Jesús enseñó que las señales acompañarán a sus seguidores (Marcos 16:15-18)
3. Es necesario revisar, ¿Cómo anda nuestra fe?¿En qué nivel nos encontramos?
Conclusión:
Cuando tenemos certeza y convicción en nuestro corazón, podemos afirmar que hay una fe dinámica, que crece. Una fe que cree a pesar de que todo esté en contra. Creer por encima de las circunstancias. Y todos podemos llegar a ese nivel. Basta que renunciemos a nuestra lógica, a los convencimientos en los que nos enmarca una sociedad incrédula. Los milagros son posibles para todos, ahora.
© Fernando Alexis Jiménez

miércoles, 19 de febrero de 2014

Creciendo en los niveles de la fe


Fe
Con ayuda de Dios experimentamos crecimiento en la fe

Base Bíblica: Hebreos 11:1; Romanos 10:9, 10
Introducción:
Escrito por: © Fernando Alexis Jiménez
¿Por qué los cristianos no recibimos milagros? Es una de las preguntas que se formulan millares de personas  con mayor frecuencia. Y sin duda el interrogante está mal formulado. Debería ser: ¿Qué impide que recibamos milagros? Y el eje central para responder ese cuestionamiento, está en la fe. Pero más allá, la definición que tenemos de la fe, que muchas veces está mal orientada. El propósito hoy es que comprendamos de qué manera la fe está íntimamente unida a los milagros.
I. El problema del cristiano: no tener definido qué es fe
1. La fe está íntimamente ligada a la certeza y la convicción, y deja de lado toda sombra de duda(Hebreos 11:1)
            a. La certeza y la convicción toman forma y se fortalece en nuestro corazón
            b. Tener la certeza y la convicción no depende de Dios sino de nosotros
            b.1. La fe no es simplemente esperanza. El que espera no tiene certeza ni convicción
            b.2. La fe es del presente. No es mera expectativa. Es convicción de que se recibe ahora      mismo
            b.3. La fe no es simplemente visualizar lo que anhelamos
2. La fe debe ir acompañada de creer con el corazón y confesar con los labios (Romanos 10:9, 10; Cf. Romanos 10:13)
3. La duda impide que Dios pueda obrar milagros (Marcos 6:2-6)
            a. Hay fe que duda: “De pronto ocurre algo en mi vida…”
            b. Hay fe negativa: “¿Será que Dios puede obrar ese milagro…?”
II. Conforme depositamos nuestra confianza, crecemos en la fe
1. Si clamamos por un milagro, la fe debe movernos a creer que recibiremos el milagro (Marcos 11:24)
            a. Pedir orando
            b. Creer que recibiremos
2. El Señor Jesús enseñó que, para el que cree, todo es posible (Marcos 9:23 Cf. Marcos 11:20-24)
3. El Señor Jesús enseñó que la fe es dinámicacrece como un grano de mostaza (Mateo 17:20)
III. La fe, las señales y los milagros acompañan a los cristianos
1. Si tenemos fe en el Señor Jesús y en las obras que hizo, podemos llegar a nuevos niveles (Juan 14:12-14)
2. El Señor Jesús enseñó que las señales acompañarán a sus seguidores (Marcos 16:15-18)
3. Es necesario revisar, ¿Cómo anda nuestra fe?¿En qué nivel nos encontramos?
Conclusión:
Cuando tenemos certeza y convicción en nuestro corazón, podemos afirmar que hay una fe dinámica, que crece. Una fe que cree a pesar de que todo esté en contra. Creer por encima de las circunstancias. Y todos podemos llegar a ese nivel. Basta que renunciemos a nuestra lógica, a los convencimientos en los que nos enmarca una sociedad incrédula. Los milagros son posibles para todos, ahora.
© Fernando Alexis Jiménez

sábado, 23 de noviembre de 2013

Creciendo por la Palabra



La palabra de DiosPrimera Pedro 2:2 dice: “Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis”. Esa analogía no está hablando acerca de la leche de la Palabra en oposición a la carne (1 Co. 3:2). Pedro simplemente está diciendo: “De la misma forma que los bebés desean la leche, tú debes desear la Palabra a fin de crecer”. ¿Cuánto desean los bebés la leche? Si usted ha tenido uno, sabe bien que ellos van a llorar y patalear cuando quieren leche. Le tienen mucha devoción a la leche. Pedro nos dice que nosotros también tenemos que tener ese gran deseo por la Palabra.
¿Cuán fuerte es su deseo por la Palabra? ¿Tiene usted que esforzarse para abrir la Biblia y leerla, o su corazón se siente atraído por ella? ¿Está creciendo? Crecemos al alimentarnos con la Palabra de Dios. Todos no tenemos la misma capacidad para crecer, pero sea cual sea nuestra capacidad, la debemos usar por completo. Aunque todos tenemos diferentes habilidades, el Espíritu de Dios obra en nuestros corazones para ayudarnos a amar su Palabray crecer al ritmo que podemos crecer. Sería terrible escuchar a las personas decir: “Ya tengo suficiente teología. He escuchado tanta exposición de las Escrituras que tengo más de lo que necesito. Creo que lo voy a dejar”. Oro pidiendo a Dios que los miembros de mi iglesia nunca pierdan su deseo de crecer.