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Si estos pensamientos y estas palabras son oportunas, reflexione sobre ellas y, con la ayuda del Espíritu Santo, actúe con conciencia. Creo de todo corazón que son el mapa de carreteras digno de confianza para llegar a su vida y su familia.
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sábado, 3 de marzo de 2012

¿En qué estado está tu corazón?


El Señor no mira lo que mira el hombre;pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón. 1 Samuel 16:7.


Un enfermo que pasó por una grave operación cardiaca contó: –Parecía estar bien de salud. Exteriormente todo iba bien, pero sin que lo supiera, estaba aquejado de una grave enfermedad, un aneurisma.


En lo concerniente a nuestra salud, nuestra apariencia puede engañarnos y hacernos peligrar. Esto también es cierto en la esfera espiritual y moral, pero tiene consecuencias mucho más graves. A los que nos rodean podemos parecerles una persona respetable, podemos gozar de buena reputación y tener una excelente opinión de nosotros mismos. Sin embargo Dios no nos juzga según nuestra propia opinión o la de la gente que nos conoce. Sondea nuestro corazón y lo declara incurable a causa del pecado. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo el Señor, que escudriño la mente, que pruebo el corazón” (Jeremías 17:9-10).


¿No hay, pues, ninguna esperanza de cura para el gran mal del pecado? Demos gracias a Dios: el que nos declara incurables también nos dice: “Venid luego… si vuestros pecados fueren… rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:18). Aceptemos el remedio prescrito por el divino médico: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31). Sólo Jesús salva al pecador mediante su obra cumplida en la cruz: “En ningún otro hay salvación” (Hechos 4:12). “El Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo” (2 Tesalonicenses 3:5).




Fuente: Reflexiones Cristianas

martes, 24 de enero de 2012

Armate para tu conquista


















Estos son mismos 10 pasos que Dios le pidió a Josué que diera cuando iba a poseer la tierra prometida. Un nuevo año es una tierra prometía. (JOSUÉ 1:1-10) 


1.- Escuche a Dios. 1:1.-  Dios le dijo a Josué hijo de Nun, asistente de Moisés. Dios siempre habla, a través de su palabra, al corazón, a través de personas o de las circunstancias de la vida. Este atento a lo que Dios te dirá.


2.- Entierre el pasado. 1:2. -Mi siervo Moisés ha muerto. Por eso tú y todo este pueblo deberán prepararse para cruzar el río Jordán y entrar a la tierra que les daré a ustedes los israelitas. Moisés, representó para Moisés el pasado. Entierra tu pasado, no vivas más del ayer y prepárate a caminar en un nuevo año, sin estar llorando el ayer.


3.- Levántese y comience a andar. 1:3.- Tal como le prometí a Moisés, yo les entregaré a ustedes todo lugar que toquen sus pies. Levántese, no se quede postrado donde estas. Lo que pises, se te dará, pero para eso hay que comenzar a andar. 


4.- Conozca el cuadro completo. 1:4.- Su territorio se extenderá desde el desierto hasta el Líbano, y desde el gran río Éufrates, territorio de los hititas, hasta el mar Mediterráneo, que se encuentra al oeste. No te quedes mirando un pedacito de tu vida. Mira todo lo que Dios ha hecho en ti y contempla el cuadro completo de tu vida. 


5.- Practique la Presencia de Dios. 1:5.- Durante todos los días de tu vida, nadie será capaz de enfrentarse a ti. Así como estuve con Moisés, también estaré contigo; no te dejaré ni te abandonaré. Recuerda, lo más importante en tu vida, es la presencia de Dios, disfrútala, gózala y vive en esa presencia.


6.- Párese en la Promesa. 1:6 Sé fuerte y valiente, porque tú harás que este pueblo herede la tierra que les prometí a sus antepasados. Dios te ha dado y te dará promesas, parate en ellas, porque las promesas de Dios son reales y se cumplen


7.- Practique la habilidad de ver directo hacía adelante. 1:7.-  Sólo te pido que tengas mucho valor y firmeza para obedecer toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella para nada; sólo así tendrás éxito dondequiera que vayas. Recuerda, mira siempre hacía adelante y no te vayas ni a la izquierda ni a la derecha
.
8.- Juegue de acuerdo a las reglas. 1:8.- Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito. Las reglas de juego las marca la Palabra de Dios, vive en esos principios. 


9- Muévase en fe y no en temor. 1:9.- Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará donde quiera que vayas. Habrá cosas que te harán temblar, pero no temas, vive por fe. 


10:- Tome una posición sobre las órdenes de Dios. 1:10.-  Entonces Josué dio la siguiente orden a los jefes del pueblo: Vayan por todo el campamento y díganle al pueblo que prepare provisiones, porque dentro de tres días cruzará el río Jordán para tomar posesión del territorio que Dios el Señor le da como herencia. Mantén una posición firme en amar y obedecer a Dios. Y entonces tendrás 

Fuente: Perlas de Dios

lunes, 28 de marzo de 2011

¿Por qué no abres tu Biblia?


por administrador
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Un joven muchacho estaba a punto de graduarse de preparatoria, hacia muchos meses que admiraba un hermoso auto deportivo en una agencia de autos, sabiendo que su padre podría comprárselo le dijo que ese auto era todo lo que quería. Conforme se acercaba el día de Graduación, el joven esperaba por ver alguna señal de que su padre hubiese comprado el auto. Finalmente, en la mañana del día de Graduación, su padre le llamó a que fuera a su privado. Le dijo lo orgulloso que se sentía de tener un hijo tan bueno y lo mucho que lo amaba. El padre tenia en sus manos una hermosa caja de regalo.

Curioso y de algún modo decepcionado, el joven abrió la caja y lo que encontró fue una hermosa Biblia de cubiertas de piel y con su nombre escrito con letras de oro. Enojado le grito a su padre diciendo: "con todo el dinero que tienes, y lo único que me das es esta Biblia" y salió de la casa.

Pasaron muchos años y el joven se convirtió en un exitoso hombre de negocios. Tenia una hermosa casa y una bonita familia, pero cuando supo que su padre que ya era anciano estaba muy enfermo, pensó en visitarlo. No lo había vuelto a ver desde el día de su Graduación. Antes que pudiera partir para verlo, recibió un telegrama donde decía que su padre había muerto, y le había heredado todas sus posesiones, por lo cual necesitaba urgentemente ir a la casa de su padre para arreglar todos los tramites de inmediato.

Cuando llego a la casa de su padre, una tristeza y arrepentimiento llenó su corazón de pronto. Empezó a ver todos los documentos importantes que su padre tenia y encontró la Biblia que en aquella ocasión su padre le había dado. Con lagrimas, la abrió y empezó a hojear sus paginas. Su padre cuidadosamente había subrayado un verso en Mateo 7:11 "Y si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, cuanto más nuestro Padre Celestial dará a sus hijos aquello que le pidan"