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Si estos pensamientos y estas palabras son oportunas, reflexione sobre ellas y, con la ayuda del Espíritu Santo, actúe con conciencia. Creo de todo corazón que son el mapa de carreteras digno de confianza para llegar a su vida y su familia.

viernes, 30 de noviembre de 2012

DIRIGIR LAS ALMAS A CRISTO, NO A NOSOTROS



Jesucristo no dijo: "Id y salvad almas", pues la salvación de las almas es la obra sobrenatural de Dios, sino: "Id y haced discípulos a todas las naciones" (Mateo 28: 19). Sin embargo, no puedes hacer discípulos si tú mismo no eres uno. Cuando los discípulos regresaron de su primera misión, estaban llenos de gozo porque hasta los demonios se les sujetaban, pero Jesús les dijo: "No se regocijen por el éxito en el servicio; el gran secreto del gozo es que tengan la relación correcta conmigo" (Lucas 10:17-20). Lo más esencial en un misionero es que permanezca fiel al llamado de Dios y que comprenda que su único propósito es discipular hombres y mujeres para Jesús. Recuerda que hay una pasión por las almas que no proviene de Dios, sino de nuestro deseo de que se conviertan a nuestro punto de vista.
Fragmento tomado del libro devocional "En pos de los Supremo" de Oswald Chambers


Fuente:  Verdadera Vida

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Cruzando mi Jordán


 
  Cruzando mi Jordán

Aquí en la ribera, en el margen de este desafío me encuentro, intentando cruzar mi propio Jordán.

 Cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca se mojaron en la orilla del agua (porque el Jordán se desborda por todas sus riberas todos los días de la cosecha), las aguas que venían de arriba se detuvieron y se elevaron en un montón, a una gran distancia en Adam, la ciudad que está al lado de Saretán; y las que descendían hacia el mar de Arabá, el mar Salado, fueron cortadas completamente. Y el pueblo pasó frente a Jericó . (Josué 3:15-16)

Sé que no es fácil extender los brazos y depositar mi espera en ti.


No resulta sencillo confiar plenamente en tu hombro divino y descansar mientras los enemigos acechan.


Pero, es eso lo que tú me pides. Que camine con fe por un adusto sendero depositando toda mi confianza en ti.

 Tengo frente a mí un río caudaloso. Las aguas están a punto de desbordarse y yo temo ser arrastradas por ellas.
 Aquí en la ribera, en el margen de este desafío me encuentro, intentando cruzar mi propio Jordán.

Si cierro los ojos y emito una oración estoy segura de que mi voz no quedará flotando inerte en el aire, como siempre, la acogerás y me darás una pronta respuesta.


Estoy aquí ante este río, y tú tienes un plan para conmigo.


Me sobrecoge la idea de verme rebasada por la turbación. Sentir el desconcierto que precede al temor y comenzar a dudar de que tú vas por delante.

 Respiro… ¡Dios mío no me abandones!

En cuanto uno de mis pies pise la orilla del río, las aguas serán abiertas.


En el instante preciso que decida dar el primer paso, tú separarás milagrosamente las aguas.


El prodigio surgirá si yo confío en que sea realizado. Si desalojando dudas me posiciono ante las aguas caudalosas y confío plenamente en tu poder.

 Tú no vas a intervenir si yo no doy el primer paso.

Tú no vas a hacer nada si yo sigo titubeando, pensando rudamente que no voy a poder.


Si muestro coraje y valor, me enfrentaré al problema con la gallardía suficiente para vencerlo.


Si solamente me atrevo a ir adelante y con valentía me arraigo a tus promesas, todo esto pasará. Huirá de mí como huyen los enemigos ante invencibles adversarios. Desaparecerán dejando una estela de palabra cumplida.

 Todos tenemos nuestro propio Jordán. Todos podemos cruzarlo si confiamos en aquel que nos ha dado poder para hacerlo.

Muchas son las veces en las que nos limitamos porque hay voces que nos instan a permanecer inmóviles, inactivos. No podemos obviar que somos lo que Dios dice que somos y podemos hacer todo lo que Él dice que podemos hacer. Nunca subestimes el poder de Dios en tu vida. Somos más que vencedores en su nombre, por lo tanto, podemos hacer proezas.
 
Autores: Yolanda Tamayo
©Protestante Digital 2012
 
 

martes, 27 de noviembre de 2012

Dios tiene cuidado de ti‏


 Hoy me gustaría recordarte lo que dijo Jesús: "No se desesperen preguntándose qué van a comer, o qué van a beber. Sólo los que no conocen a Dios se preocupan por eso. Dios, el Padre de ustedes, sabe que todo eso lo necesitan. Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey. Todo lo demás, él se los dará a su debido tiempo." Lucas 12:29-31 (Traducción Lenguaje Actual).
Dios tiene cuidado de ti. Él sabe lo que te preocupa. Él sabe lo que estás viviendo y por la situación que estás atravesando. Lo que debes hacer es seguir confiando en Él como lo hizo Abraham.
"Cuando Dios le prometió a Abraham que tendría muchísimos descendientes, esto parecía imposible. Sin embargo, por su esperanza y confianza en Dios, Abraham llegó a ser el antepasado de gente de muchos países que también confían en Dios. Aunque Abraham tenía casi cien años, y sabía que pronto moriría, nunca dejó de confiar en Dios. Y aunque sabía que su esposa Sara no podía tener hijos,  nunca dudó de que Dios cumpliría su promesa. Al contrario, su confianza era cada vez más firme, y daba gracias a Dios.

Abraham estaba completamente seguro de que Dios tenía poder para cumplir su promesa.  Por eso Dios lo aceptó. Y cuando la Biblia dice que Dios aceptó a Abraham, no se refiere sólo a él  sino también a nosotros. Dios es el mismo que resucitó a Jesús nuestro Señor, y nos acepta si confiamos en él.  Dios entregó a Jesús para que muriera por nuestros pecados, y lo resucitó para que fuéramos declarados inocentes." Romanos 4.18-24 (TLA)
¿Te gustaría ser aceptado por el Señor? ¿Quieres que Él te tenga en cuenta? Entonces fortalece tu fe y nunca dejes de confiar en Él. Cree y espera en el Señor. Entonces Él vendrá a Ti así como en los días del profeta Isaías:
"Miren, el Señor omnipotente llega con poder,
y con su brazo gobierna.
Su galardón lo acompaña;
su recompensa lo precede.
Como un pastor que cuida su rebaño,
recoge los corderos en sus brazos;
los lleva junto a su pecho,
y guía con cuidado a las recién paridas."
Isaías 40:10-11 (Nueva Versión Internacional)
 Que no desfallezca tu fe en el Señor, pues ésta será grandemente recompensada: "No dejes de confiar en Dios, porque sólo así recibirás un gran premio.  Se fuerte, y por ningún motivo dejes de confiar en Él cuando estés sufriendo, para que así puedas hacer lo que Dios quiere y recibas lo que él te ha prometido".  
Pues Dios dice en la Biblia:
«Muy pronto llegará el que tiene que venir. ¡Ya no tarda! Los que me son fieles en todo y confían en mí vivirán para siempre.
Pero si dejan de serme fieles, no estaré contento con ellos.»
Gracias a Dios, nosotros no somos de los que dejan de ser fieles y acaban siendo castigados, sino que somos de los que reciben la salvación por confiar en Dios." hebreos 10.35-39 (TLA)
¿Las puertas se cierran? Sigue confiando en Dios
¿No tienes trabajo? Confía en tu Dios proveedor
¿Problemas familiares? Permanece en oración, que tu fe no decaiga
¿Situaciones difíciles que no puedes controlar? Cree y espera en el Señor.
Dios empezó en ti su "buena obra y la irá perfeccionando hasta el día en que Jesucristo vuelva". Filipenses 1:6 (TLA)
Fuente: Devoción Total

lunes, 26 de noviembre de 2012

JESÚS Y Alá:


 
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La religión  musulmana es la que más crece en número en los Estados Unidos,
especialmente en los grupos minoritarios.
   
El mes pasado asistí a una clase de entrenamiento requerida para
mantener mi status de seguridad en el departamento de prisiones del Estado.
   
Durante la reunión hubo una presentación por tres disertantes, uno
Católico, uno protestante y un Musulmán, quienes explicaron sus creencias.
   
Me interesaba sobre todo, lo que el Imán islámico diría.
El Imán hizo una completa y gran presentación de las bases del Islam,
incluido vídeos.
   
Después de las presentaciones, se concedió tiempo para preguntas y
respuestas.
   
Cuando llegó mi turno pregunté al Imán:
   
“Por favor, y corríjame si me equivoco, pero entiendo que la mayoría
de imanes y clérigos del Islam, han declarado  
la Yihad (guerra santa) contra los infieles del mundo. De modo que
matando a un infiel, que es una orden para todos los musulmanes,
tienen asegurado un lugar en el cielo. Si así fuera el caso… ¿ Puede
usted darme una definición de infiel? ”
Sin discutir mis palabras, contestó con seguridad:
“ Son los no creyentes ”.
    Contesté:
“ Permítame asegurarme que le entendí bien. A todos los seguidores
de ALÁ, le ha sido ordenado matar a todo el que no es de su fe para
poder ir al cielo? ¿Es Correcto? ”
   
La expresión de su cara cambió de una autoridad, a la de un chico
con   la mano en la lata de galletas. Vergonzosamente. Contestó:
“Así es ”
   
Agregué: “ Pues bien, señor, tengo un verdadero problema tratando de
imaginar al Papa Benedicto ordenando a todos los católicos matar a todos los de
su fe islámica, o al Dr. Stanley ordenando a los protestantes hacer lo mismo,  para ir al cielo ”.
   
El Imán quedó mudo.
   
Continué: “ También tengo problema con ser su amigo, cuando usted y
sus colegas  dicen a sus pupilos que me maten. ¿Preferiría usted a su ALÁ, que le
ordena matarme para ir al cielo, o a mi Jesús que me ordena amarlo
para que yo vaya al cielo y quiere que me acompañe? ”
   
Podías oír la caída de un alfiler cuando el Imán inclinó avergonzado su cabeza.
   
Con nuestro sistema de justicia liberal, y por presión del ACLU
(Organización árabe americana). Este diálogo no será publicado.
 
   
Rick Mathes 

Capellán de Prisiones EE.UU.
       
"O VIVIMOS TODOS JUNTOS COMO HERMANOS, O PERECEREMOS TODOS JUNTOS
COMO IDIOTAS"

   
Martin Luther King.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Del infierno del napalm al reino de Jesús

Kim Phuc: “Cuando me duelen las heridas, hablo con Dios”
Kim Phuc: “Cuando me duelen las heridas, hablo con Dios”
La niña vietnamita abrasada con napalm, cuya foto dio la vuelta al mundo, enseña a otras víctimas de la guerra a "perdonar" y recoge en Madrid el premio Save The Children a su ONG -Kim Foundation- que ayuda a niños víctimas de conflictos bélicos.

 El 8 de junio de 1972, Kim y sus vecinos del poblado de Trang Bang fueron víctimas de un ataque estadounidense que el joven fotógrafo Nick Ut inmortalizó en una instantánea que dio la vuelta al mundo. Oírla revivir aquel momento cierra el estómago. “Llevábamos tres días refugiados en un templo y de pronto oímos venir los aviones y echamos a correr. Vi caer cuatro bombas. Oí  burum burum , un sonido más suave de lo que me esperaba, y de pronto había fuego por todas partes, también en mi piel”.

Su ropa veraniega ardió por completo dejando su cuerpecillo escurrido expuesto a la agresión de la cabeza a los pies. Dos de sus primos, de seis meses y tres años, murieron abrasados. Ella sufrió quemaduras en el 65% de la piel y necesitó injertos en el 35%. Phuc ve a menudo a “tío Ut”, como llama al autor de la foto. Sin ir más lejos, anteayer estuvo con él en Colonia (Alemania) recogiendo un premio patrocinado por una marca de cámaras fotográficas. Después, ella ha viajado a Madrid a recoger el premio que Save The Children le entrega por la labor de su ONG -The Kim Foundation-, que ayuda a niños víctimas de conflictos bélicos.

 Del cuello le cuelgan dos cadenas: una hoja de arce y una cruz. La primera es el símbolo de su país de adopción, Canadá , al que huyó durante una escala volviendo de Moscú en la época en que estudió en Cuba. “Necesitaba ser libre”, dice Phuc, que siendo un símbolo como era fue sometida durante años al férreo control del régimen comunista.

 Preguntar por el segundo colgante destapa la caja de Pandora. Descubrir el mensaje del Evangelio de Jesús supuso para ella un punto de inflexión. “Yo vivía sufriendo. Odiaba mi vida, odiaba a la gente normal, odiaba a quienes me habían hecho daño, las cicatrices... Leer la palabra de Jesús me cambió. No soy una persona religiosa, pero tengo una relación muy íntima con Dios. Le hablo mucho. Cuando me duelen las heridas, oro. Y cuanto más lo hago, más paz encuentro. Me ha ayudado a amar y perdonar”.

No se cansa de repetirlo. “Mi misión es ayudar a otros en mi situación a perdonar, a ser más fuertes por fuera y por dentro”.

En Canadá Phuc y su marido viven con los padres de ella y sus dos hijos —Thomas Hoang y Stephen Binh—. Desde 1986 solo ha regresado una vez a Vietnam, en 2004, tras la muerte de uno de sus hermanos, que también aparece en la foto. Va desencajado, delante de su hermanita desnuda. “Él corría más que yo”.

 Kim Phuc es ahora embajadora de buena voluntad de la UNESCO. Predica un mensaje de amor y reconciliación, con la palabra perdón como eje. “No podemos cambiar el pasado, pero con amor podemos redimir el futuro ", es una de sus frases.

 UNA HISTORIA EMOTIVA Y ESPECIAL
 "Yo no sabía lo que era el dolor. Me había caído de la bicicleta alguna vez, pero el napalm es lo peor que puedan imaginar. Es quemarte con gasolina por debajo de la piel. Me desmayaba cada vez que las enfermeras me metían en la tina y cortaban la piel muerta. Pero no morí. Dentro de mí había una niña pequeña y fuerte, que quería vivir", ha señalado.

La recuperación no fue fácil. "Tuve lástima de mí misma. Quería ponerme camisetas de manga corta y no podía. Miraba mis brazos y me preguntaba ¿por qué a mí? Llegué a pensar que no tendría novio, ni me casaría, ni tendría un bebé", afirma Kim, quien asegura que logró superarlo "gracias al amor de mi familia y de Dios".

 DEL INFIERNO DEL NAPALM AL REINO DE JESÚS
 Mientras Kim estudiaba medicina en su país, encontró casualmente uno de los pocos Nuevos Testamentos que no habían sido confiscados por el gobierno comunista de Vietnam , y la curiosidad le llevó a leerlo; chocándole enormemente el mensaje de Jesús. En ese mismo tiempo acudió a una iglesia evangélica en Ho Chi Minh.  En un culto, en la Navidad de 1982, tras escuchar el mensaje del perdón y salvación que ofrece Jesucristo, se entregó llorando a Jesús . Cuando su familia supo que se había convertido al cristianismo y que sólo quería seguir a Jesús y a ningún otro dios, fue expulsada de su casa.

En el verano de 1992 se casó con un vietnamita, compañero de estudios. El viaje de novios los llevó a Moscú. De regreso a Cuba, aprovechando una escala técnica en Ganther (Canadá), decidió quedarse allí. "No tenía nada", recuerda Kim", "sólo la cámara y el bolso, pero tenía fe y pensaba: si consigo la libertad voy a tener de todo".
 
REENCUENTRO CON SU “VERDUGO”
 Cuatro años más tarde, el 11 de noviembre de 1996, Kim participó en el Memorial de Veteranos de Vietnam, en Washington. Uno de los asistentes al acto era John Plummer, que 24 años atrás participó en la orden de bombardear Trang Bang, el pueblo en el que entonces vivía la niña Kim Phuc.

Durante esos años, Plummer había sufrido una culpabilidad extrema que le había llevado al alcoholismo y al fracaso matrimonial; finalmente, su historia también terminó con un encuentro a los pies de Jesús, que le dio una nueva vida, llegando a ser ministro evangélico. Pero el recuerdo del bombardeo y la foto seguía produciéndole un gran dolor. Ese día, escuchó a Kim decir "He sufrido muchos dolores físicos y psicológicos. A veces pensaba que no iba a poder vivir, pero Dios me ha salvado, me ha dado fe y esperanza."

 Al salir, Phuc se encontró con Plummer, mientras alguien le susurraba al oido quién era aquel hombre que la miraba azorado. Ella le extendió los brazos y Plummer se abrazó a ella llorando, sin decir otra cosa que: "Lo siento, lo siento...". Ella le respondió: "Todo está ya en orden. Perdono, perdono...". Dos "enemigos" salvados y reconciliados en la paz y el amor de Cristo .

Kim Phuc, como hemos dicho, vive junto con su marido y sus dos hijos en Toronto, y tuvo la satisfacción de recibir la visita de sus padres, y ver cómo aceptaban ambos a Jesús como salvador. Ahora viven con ellos.
Fuentes: El País, ProtestanteDigitalcom

Salmo 129, Ansía mi alma al Señor


Salmo 129

En el Señor está la misericordia, la redención abundante.

Desde lo profundo te invoco, ¡oh, Yahvé! 

Oye, Señor, mi voz, estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica.

Si guardas los delitos, Señor, ¿quién podrá subsistir? Pero tú eres compasivo y así infundes respeto.

Yo espero en Yahvé, mi alma espera en su palabra. Ansía mi alma al Señor, más que el centinela la aurora.

 Aguarda Israel a Yahvé, porque con Él está la piedad y en Él la redención abundante. Él redimirá a Israel de todas sus iniquidades.

El pueblo de Israel poseía un penetrante sentido ético. A diferencia de otros pueblos, cuya moral dependía de las leyes dictadas por los mandatarios o de los sentimientos personales, más subjetivos, el pueblo judío tenía un referente claro: la misericordia y la justicia de Dios. En su escala de valores había unos pilares sagrados: la adoración a un solo Dios, el respeto absoluto por la vida y la honestidad hacia los semejantes, proyectada en el amor familiar, en la piedad hacia los más débiles, en la honradez y la veracidad. Toda acción era juzgada buena o mala no sólo por el hecho en sí, sino por las intenciones, por la limpieza de corazón de la persona.
¡Y es tan difícil mantener el corazón siempre limpio! De ahí que el sentido de pecado, de haber obrado mal, también fuera muy frecuente en quien sabía mirar con lucidez su propia vida.
Muchos psicoanalistas y filósofos sostienen que el sentido de culpa derivado de esta moral es dañino y causa neurosis y toda clase de perturbaciones mentales y emocionales. Pero el pueblo de Israel, a la vez que la exigencia moral, tenía muy clara otra cosa: la inmensa piedad y misericordia de Dios. Este salmo, con frases muy expresivas, clama a Dios. Es un grito del hombre sediento que busca su presencia, porque sabe que él mismo no será capaz de enderezar su vida, y que necesita un amor y un perdón incondicional muy grandes, que nadie le puede dar, más que Dios.
“Como el centinela aguarda la aurora…” Podemos imaginar el cansancio y el deseo del guardián que espera a que los primeros rayos de sol asomen por el horizonte. Entonces llegará la luz, se desvanecerán las tinieblas, los miedos, la tensión de la alerta continua… Y llegará el momento del dulce descanso. Con esta bella imagen describe el salmista el hambre de Dios que tiene el ser humano abrumado por sus faltas, angustiado por su incapacidad por mejorar su vida, por perdonar y perdonarse a sí mismo, por levantarse y empezar de nuevo.

Entrene Su Conciencia


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Por John MacArthur
La sabiduría de nuestra época, dice que los sentimientos de culpa son casi siempre erróneos o dañinos, por lo cual debemos desactivarlos.
Pero ese tipo de pensamiento revela un profundo desconocimiento de lo que la conciencia es y cómo funciona. Su conciencia no es la voz de Dios o la ley de Dios. No se trata de una fuerza externa de ningún tipo.
Como el puritano Richard Sibbes escribió, la conciencia es "el alma reflexionando sobre sí mismo." 1 Dicho de otra manera, es la facultad humana que juzga nuestros actos y pensamientos por la luz del más alto nivel que percibimos. Al igual que cualquier sistema de alerta, tiene que ser programada –debe ser enseñada y entrenada para discernir el bien del mal antes de que pueda ser plenamente eficaz.
Es por eso que la conciencia de un Mormón le ata a las ceremonias y rituales de la fe mormona. Es por eso que la conciencia de un católico le ata con el Papa, los santos y los sacramentos de la Iglesia Católica. Su norma para la moralidad –se cual sea– forma, orienta y dirige a su conciencia.
Por lo tanto, es absolutamente crucial establecer norma santa del Señor de la pureza y la santidad en su propio corazón. Cualquier cosa menos te llevará a tener una conciencia débil y poco profunda que con regularidad le permite caer por debajo de los mandamientos de Dios.
O peor aún, le podría llevar al pecado. Si acuerdas con ele estándar sin vergüenza y homocéntrico del mundo, su conciencia puede en realidad animarle a pecar. Puedes convertirte tan perverso y retorcido que te hará pensar que debes mentira, engañar, y chismear. Incluso te podría hacer creer, como hace mucha gente hoy en día, que hay algo mal con usted si usted regularmente no se emborracha, defrauda la gente, y tiene relaciones sexuales fuera del matrimonio.
La forma más rápida para que te conviertas a la corrupción del mundo es adoptar su estándar defectuoso y posmoderno de moralidad y pervertir tu propia conciencia.
En su lugar usted necesita guardar su conciencia y protegerla de la contaminación del mundo. Tienes que darle de comer con regularidad en la verdad rica de la Palabra de Dios, que establece su ley perfecta como el estándar para tu vida. Usted lo hace a través del estudio personal fiel de la Biblia, consumiendo constantemente la calidad de la enseñanza y la exhortación de las Escrituras, la rendición de cuentas piadosa y un persistente auto-examen.
El Señor te ha dado una conciencia para ayudarte a proteger y defenderte espiritualmente. Pero hay que proteger y defender su conciencia si esta le ha de producir algún bien.