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Si estos pensamientos y estas palabras son oportunas, reflexione sobre ellas y, con la ayuda del Espíritu Santo, actúe con conciencia. Creo de todo corazón que son el mapa de carreteras digno de confianza para llegar a su vida y su familia.

martes, 4 de junio de 2013

LA OBRA CREADORA DIOS

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El libro del Génesis nos presenta a un Dios vivo, personal, único, creador y soberano de todo cuanto existe y que se revela al á ser humano. Sus caminos son perfectos. Especialmente del capítulo 1 al 11 es posible advertir dos progresiones opuestas: primero, la ordenada creación de Dios que culmina en el hombre como ser responsable y feliz (capítulos 1 y 2); y segundo, la obra desintegradora del pecado (capítulos 3 al 11).
 
El relato del Génesis 1 y 2 se preocupa por el sentido de la creación y los designios de Dios para la vida humana. Génesis 1:1; 2:3 describe cómo Dios separó, ordenó y adornó las cosas, siendo su última obra su propia imagen y semejanza en el ser humano. Dando por hecho la existencia del mundo, Génesis 2:4-25, narra bellamente la humanización y socialización progresiva de la existencia del hombre.

domingo, 2 de junio de 2013

Si has heredado un desierto, pide a Dios una fuente

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Josué capítulo 15, versículo 16 al 19. Solamente les digo algo acerca de esta palabra, es una palabra muy sencilla, pero es una palabra que es tan importante que aparece dos veces. Aquí en Josué y también casi palabra por palabra, letra por letra, en Jueces, capítulo 1. Eso es raro. Es pocas las veces en la Escritura que la Escritura se repite palabra por palabra, algo tiene esta palabra que el Señor nos lo da en el libro de Josué y también en el libro de Jueces. Pero yo confieso que ni cuenta me había dado de ella, hasta que unos meses atrás el Señor me habló y me ministró profundamente a través de esta palabra tan sencilla. Y pido que el Señor igual le ministre a alguien aquí en esta noche a través de esta palabra. Declara la palabra así, yo lo estaré leyendo en la nueva versión internacional y pido que usted lo siga en la versión que usted tenga. Y dijo, Caleb:
“… Le daré mi hija Acsa como esposa al hombre que ataque y conquiste la ciudad de Quiriat−sefer. Entonces Otoniel, hijo de Cenaz, y sobrino de Caleb, − la versión Reina Valera dice el hermano de Caleb, pero eran parientes – capturó a Quiriat−sefer y se casó con Acsa. Cuando ella llegó Otoniel la convenció de que le pidiere un terreno a su padre. Al bajar Acsa del asno Caleb le preguntó, “¿Qué te pasa?” “Concédeme un favor,” respondió ella, “ya que me has dado tierras en el Negev, dame también manantiales.” – la Reina Valera dice, puesto que me has dado tierra en Negev, dame también fuentes de agua − Fue así como Caleb le dio a su hija manantiales en la zonas altas y en las bajas. – La Reina Valera declara, él entonces le dio las fuentes de arriba y las de abajo −…”
Señor, esta es una palabra muy sencilla. Pido espíritu de Dios que sople sobre ella y que a través de tu hálito que cobra vida y que de fruto a cada corazón hambriento en esta noche, en el nombre de Jesús.
Mis hermanos, es una historia súper sencilla, tan sencilla y enterrada en dos libros de historia que aparentemente hablan de cosas mucho más importantes y mucho más históricas. Es casi un hincapié en el relato bíblico. Pero aquí yo anoté los pocos hechos que tenemos aquí y ver si usted ve lo mismo que veo yo.
Qué pasó? Acsa era hija de Caleb. Caleb la entregó como premio al que conquistara el último pueblo que quedaba para la tribu de Judá conquistar en esa zona. Otoniel ganó esa herencia, o sea, ganó a Acsa y el terreno de la herencia que le pertenecía a ella. Ahora, la herencia de Acsa quedaba en el Negev. El Negev era un desierto, era un terreno árido, casi incultivable sin agua y sin intervención agrícola.
Otoniel y Acsa se pusieron de acuerdo que Acsa se acercaría a Caleb para pedirle terreno para labrar. O sea, hay algunas versiones que dicen que la idea nació de Acsa, otras que dicen que la idea nació de Otoniel. Es lo mismo, ellos hablaron, “Mira, háblale el viejo y dile si nos da algo mejor que lo que nos ha dado aquí, que nos acaba de dar un desierto, nos vamos a morir de hambre.”
Acsa se acercó a Caleb, su padre, al verla acercarse su padre simplemente le preguntó, Qué quieres? Otras versión dice, Qué se te ofrece? Otra versión dice, Qué te pasa? Nosotros igual podríamos traducir, usted lo puede traducir igual, Qué te trae? Qué onda? Qué haces aquí? Qué hay aquí? Está todo bien?
Acsa sencillamente le responde, Concédeme un favor, ya que me has dado tierras en el Negev, dame también manantiales, dame fuentes. Fue así como Caleb le dio a su hija manantiales en zonas altas y en las bajas.
Ese es el relato completamente. No hay más detalles en el libro de Jueces. Es precisamente el mismo relato. Yo no sé cuántas veces en mi vida he leído el libro de Jueces e ido de ahí al capítulo 16. Esta vez el Espíritu Santo me puso un alto y yo oí al Señor decirme esto, “Samuel, pídeme manantiales. Samuel, pídeme fuentes.”
Mi hermano, yo no sé si acaso usted se ha quejado, sea públicamente o en el secreto de su corazón de la herencia que el Señor te ha dado. Y sabe, yo creo que una de las razones por qué esta palabra resalta tanto, y por qué lo vemos tanto en el libro de Jueces como en el libro de Josué es por lo que no vemos aquí. No vemos a Acsa y Otoniel, ellos ni siquiera aparecerían en las líneas de las Escrituras si se hubiesen quedado con esto.

No dejes pasar la gracia por alto

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En el Nombre de Jesús declara la Palabra: “Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia, mas Él, Jesús le dijo: hombre ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?. Y les dijo: mirad y guardaos de toda avaricia porque la vida del hombre no consiste en las abundancias de los bienes que posee.”
“También le refirió una parábola diciendo: la heredad de un hombre rico había producido mucho y él pensaba dentro de sí diciendo: ¿qué haré? porque no tengo dónde guardar mis frutos.” ¿Qué problema más bueno verdad? a muchos nos encantaría tener ese mismo conflicto. ¿Qué haré porque no tengo dónde guardar mis frutos? “Y dijo: esto haré. Derribaré mis graneros y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes y diré a mi alma: alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años, repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo” ¿qué le dijo Dios? oops, pero Dios le dijo: “necio, esta noche vienen a pedirte tu alma y lo que has provisto ¿de quién será?.”
“Así es el que hace para sí tesoros y no es rico para con Dios.” Un hombre interrumpe un mensaje del Señor y uno diría bad move pero el Señor a cada rato usted ve que le interrumpen Su mensaje de vez en cuando, eso en sí no molesta al Señor tanto que como por qué. Este hombre interrumpe el mensaje del Señor con una petición y le pide que el Señor sirva como un árbitro en una disputa que él tiene con su hermano acerca de la herencia que él desea que su hermano comparta con él.
Ahora la Biblia no indica sus derechos. Puede ser que la Biblia no indica sus derechos, puede ser que el hombre tenía un buen caso, un derecho, quién sabe su posición en esto. Y el Señor, el Señor lo para en seco porque este hombre con esto en sí comete dos errores. Primeramente la ley de Moisés indica que en estos casos un rabino sí puede servir como juez o como un árbitro en el pueblo y ese fue el primer error que comete este hombre. Jesús fue más, es más que un sencillo rabino.
Y este es el principio del problema que vemos con este hombre. A este hombre no le ha nacido quién es éste que está delante de él. A propósito hermanos muchos de nosotros llegamos así. Llegamos precisamente porque tenemos problemas, llegamos precisamente porque tenemos nuestros líos y venimos a ver si el Señor o si la Iglesia o si alguien nos puede aconsejar con este problema, con este problema financiero que tenemos, con este problema matrimonial que tenemos, con este lío que tenemos, tal vez un caso que tenemos en la Corte y queremos que alguien nos acompañe, todas estas cosas y si el Señor nos arregla el lío tal vez seguiremos y tal vez seguiremos en este asunto de la religión. Y ese es el segundo error que comete este hombre, en enfocarse en este pleito con su hermano sobre algo que a lo largo perecerá.
Hermanos es increíble las cosas por las cuales nosotros estamos dispuestos de dejar de hablar con nuestro hermano. Sea dinero, sea un pleito que surge, un argumento sobre una propiedad, una herencia así como esta, sea algo que alguien dijo que reta nuestra reputación y nuestro prestigio y dejamos de hablar con ellos por años, esto es algo trágico. Pero este hombre se enfoca tanto en esto que él está a punto y esto es el peligro, él está a punto de desperdiciar la oportunidad de obtener el verdadero tesoro más precioso de todo el universo. Está delante de él.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Dios te ha dado todas la herramientas para no fracasar


La verdadera felicidad en la vida de una persona depende en gran manera de sus triunfos y fracasos. Alegrarse por sus triunfos y sacarle el máximo provecho a las experiencias del fracaso. Pero la biblia realmente no tiene planes de fracaso para nosotros. Leamos lo que dice.

Por Pastor Roger Ramos
El triunfo o fracaso en nuestra vida esta ligado a nuestro interactuar con las demás personas en las decisiones que tomamos. De hecho, las buenas decisiones son el fuerte ancla de nuestras victorias, pero ¿cómo podemos tomar buenas decisiones? o ¿Cómo sabemos que es una buena decisión? Las decisiones y nuestras actitudes de respuesta a todo lo que nos rodea esta estrechamente ligado a triunfo o fracaso. Pero muchas veces se nos olvida que el éxito no siempre es lo que me favorece. Con esta mala percepción de la realidad se podría concluir entonces que tu éxito podría ser el fracaso de los demás, más no es lo correcto.
Indudablemente Dios es quien tiene el control y sólo el sabe lo que puede favorecer nuestras vidas, pues muchas veces, por muy inteligente que seamos no sabremos cual es la mejor decisión en un caso determinado, pues nuestra humanidad nos lleva siempre a mover la balanza  a nuestro favor  o a la de los nuestros. Pero nuestro Dios si sabe cual es la decisión más correcta, y la actitud o respuesta que debemos dar en cada caso que se nos presente en la vida.

Nuestros triunfos dependen de los recursos tangibles o intangibles y de su buen manejo.

De modo que todo se resume en "Pedir a Dios lo que necesitamos".

Pero cuando se trata de pedir a Dios, muchos tuercen, pues ignoran que nuestro contorno y todo lo que existe esta regido por la voluntad  de Dios, de modo que en él esta la respuesta correcta o el recurso que necesitamos. No pretendamos construir una edificación haciendo un nuevo plano arquitectónico sabiendo que el mejor y más excelente ha sido hecho por Nuestro Dios. Vayamos al que tiene los recursos y las ideas más excelentes.

De hecho hay quienes ha fracasado al pedirle a Dios, incluso piensan que Dios no esta interesado en dar o responder nuestras oraciones, pero leamos lo que dice este texto bíblico.

 Y ésta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. 1 Juan 5:14-15

La palabra de Dios garantiza que recibimos lo que pedimos sólo lo que está en su voluntad.
Esto garantiza nuestra petición a Dios y da por hecho lo que hemos pedido.
Es decir que lo que pido, recurso u orientación, lo tengo por mi oración. Lo invisible se convierte en realidad por mi oración. Siempre y cuando esté en su voluntad.

Y lo más importante es que si no recibimos lo que pedimos es un indicativo que eso nos llevaría al fracaso.
Es decir que mi oración tiene doble propósito: conocer lo que esta en la voluntad de Dios al no recibir respuesta y obtener lo que necesito para lograr mis triunfos o victorias si pido conforme a su voluntad.

viernes, 24 de mayo de 2013

NO DESCUIDES TU ORACIÓN PRIVADA,


En nuestros días la profesión religiosa abunda. Los lugares de culto se han multiplicado y también el número de los asistentes. Pero a pesar de toda esta pública manifestación religiosa, la oración es descuidada por muchos. He llegado a la conclusión de que la mayoría de los que profesan ser cristianos nunca oran. Muchísimas son las personas que nunca dicen unas palabras de oración; comen, beben, duermen, se levantan, van al trabajo, regresan a sus hogares, respiran el aire de Dios, ven el sol de Dios, andan sobre la tierra de Dios, gozan de las mercedes de Dios, tienen cuerpos mortales, un juicio y una eternidad delante de ellos, pero nunca hablan a Dios. Viven como las bestias del campo que perecen; se comportan como criaturas sin alma; no tienen ninguna palabra para decir a Aquél en cuyas manos están sus vidas y de quien reciben el aliento y todas las cosas y de quien un día oirán palabras de condenación eterna. ¡Cuán terrible es todo esto!
Creo también que las oraciones de muchas personas no son más que una mera rutina, una colección de palabras que se repiten de carretilla y de cuyo significado nadie se apercibe. Algunas de estas oraciones no son más que una serie de frases, que aprendieron en la niñez. Hay personas que repetirán una y otra vez el credo, sin darse cuenta de que en esta confesión no se encierra ninguna petición. Otras recitarán el "Padre nuestro", pero sin el más leve deseo de que lo que en esta oración se expresa tenga cumplimiento. Aun muchas de aquellas personas que han aprendido buenas oraciones, cuando las dicen lo hacen con desgana y rutinariamente, quizá mientras se lavan o se visten. Esto no es orar. Las palabras que no salen del corazón son de tanto provecho para el alma, como el batir de los tambores delante de los ídolos por parte de los paganos. Donde no hay corazón puede haber labios y lengua, pero no habrá nada que Dios pueda escuchar; no hay verdadera oración (…)
¿Cuál es la causa principal de todo enfriamiento y apartamiento espiritual? Por regla general creo que la causa principal es el descuido y negligencia de la oración privada. Es cierto que la historia secreta de muchas caídas no se conocerá hasta el Día del Juicio. De ahí que sólo me limite a expresar mi opinión, Pero esta opinión ha sido formada como resultado de mis experiencias pastorales y mis observaciones del corazón humano. Repito pues mi opinión: el motivo principal de todo enfriamiento y apartamiento tiene su origen en el descuido de la oración privada.
Las Biblias que se leen sin oración, los sermones que se oyen sin oración, los matrimonios que se contraen sin oración, los viajes que se emprenden sin oración, las amistades que se forman sin oración, las lecturas bíblicas y devocionales con oraciones rápidas y que no salen del corazón; todo esto constituye una serie de escalones descendentes por los cuales muchos creyentes bajan a un plano de apatía espiritual, o al borde mismo de una terrible caída. Por este proceso se forman las personas lánguidas como Lot; las de carácter inestable como Sansón; las inconsistentes como Asa; las flexibles como Josafat; las cuidadosas en extremo Marta, etc. A menudo la causa que motiva todos estos casos es ésta: descuido de la oración privada.
No dudemos del hecho de que los que caen, primero caen en su vida espiritual privada, y más tarde su caída es pública. Primero caen en su vida de oración, y luego a los ojos del mundo. Al igual que Pedro, primero descuidan la amonestación del Señor de velar y orar, y luego, también como ese Apóstol, pierden las fuerzas y en la hora de la tentación niegan al Señor.
Confío que el lector cristiano de este escrito nunca se apartará de la fe. Pero la mejor manera de asegurarse de que no se apartará de los caminos del Señor, es recordando mi amonestación: no descuides la oración privada.
Fragmento tomado del libro “El Secreto de la vida cristiana” de John Charles Ryle
.Verdadera Vida Blog

martes, 21 de mayo de 2013

LA PERSEVERANCIA QUE DA PAZ



God's Purpose... Peace and Life
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”. (Isaías 26: 3.).
Persevera en Sus pensamientos y no desconfíes nunca de Él. Aunque lo que anhelas no venga en el momento que quieres, no desesperes ni permitas que la desconfianza entre en tu corazón, porque esa duda te robará la paz. Dios sólo puede guardar en completa paz a quienes siempre piensan bien de Él aunque la circunstancia esa adversa. El Señor no puede bendecir al de doblado ánimo que un día piensa una cosa y otro día cambia de parecer.
Hemos aprendido a pensar por reacción y no proactivamente. Nuestra mente no descansa, todo el día pensamos, tenemos ideas, somos bombardeados por lo que vemos y escuchamos. Esa transacción de pensamientos no se detiene, pero debes hacer tiempo para detenerte y aprender a pensar bien. Muchas veces nos arrepentimos de los que decimos y hacemos porque no pensamos bien las cosas y actuamos por reacción. Entonces debemos pedir perdón por los errores que cometemos.
Cambia tu sistema, reflexiona sobre tu forma de pensar y aprende a hacerlo proactivamente, con calma y viendo hacia el futuro. Detente a pensar, aparta un tiempo para estar a solas con Dios y Su palabra, pídele que te enseñe a hacerlo, que te ayude a hacer tuya Su voluntad buena y perfecta, que te muestre Sus promesas y las aceptes antes que las malas noticias. Él puede ayudarte a entender que está a tu lado, si se cierra una puerta, Él siempre abrirá otra. Con esos pensamientos, sabrás que ante la crisis, no te despedirán y si lo hacen, tendrás otra puerta abierta ante ti. Pensando así podrás enfrentarte a todo. Si llegas al lugar de tu trabajo y el gerente te llama porque tiene una noticia que darte sobre el despido de personal, puedes pensar dos cosas, que te despedirán o que serás de los que se quedan. Si la noticia es que te vas, puedes decir que agradeces la oportunidad y pensar que así como se cierra esta puerta, Dios abrirá nuevas puertas.


sábado, 18 de mayo de 2013

El Dios que se revela


El Dios que se revela

Luego de escuchar la declaración de Pedro ante la pregunta de su identidad,  Jesús exclamó: «Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos».
No cabe duda de que este momento posee profundo significado espiritual, aunque seguramente Pedro no percibía por completo la dimensión de sus palabras. No obstante, la respuesta de Cristo revela que el Señor consideraba que el conocimiento que el humilde pescador de Galilea poseía acerca de Su identidad constituía la base sobre la cual se construye una sólida experiencia espiritual. Por esto, Jesús no dudó en señalar que era un hombre bienaventurado.. Es la condición resultante del favor especial de Dios sobre la vida, la consecuencia de un acto de gracia que le ha dado a un persona acceso a tesoros que no podría alcanzar por iniciativa propia. Decir que alguien es bienaventurado no solamente implica que la bondad de lo alto ha sido derramada sobe su vida, sino que se anticipa a las consecuencias futuras de esa bendición. Este aspecto es el que el Mesías resalta especialmente, pues en la declaración que sigue a esta confesión describe las consecuencias que tendrá esta revelación sobre la vida de Pedro.
El segundo elemento que resalta Jesús de la declaración de Pedro es la naturaleza de su origen. Cristo inmediatamente aclara que él no ha arribado a esta conclusión como consecuencia de una cuidadosa deducción de los hechos, ni por un elaborado proceso de lógica. Esta clase de información, señala el Hijo de Dios, solamente puede ser obtenida mediante un acto de revelación del Padre. Si el Señor no escoge dar a conocer su identidad, las personas no podrían acceder a ella, aun cuando fueran poseedoras de las condiciones más privilegiadas para lograrlo.
Reparar en esta verdad es fundamental para nosotros, porque muchas veces vivimos bajo la convicción de que si ponemos suficiente empeño y disciplina en el estudio de la Palabra, conseguiremos acceder a los conceptos más misteriosos de la persona de Dios. No cabe duda de que hemos sido llamados a estudiar con diligencia las Escrituras, a escudriñar con cuidado sus verdades.
La revelación que recibió Pedro se relaciona primordialmente con la esfera espiritual de su vida y por eso las consecuencias esta en su relación con Dios son tan dramáticas. Este conocimiento es un regalo de lo alto y cada revelación debe ser atesorada como un milagro del Dios que escoge mostrarse a seres tan pequeños como nosotros.