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Si estos pensamientos y estas palabras son oportunas, reflexione sobre ellas y, con la ayuda del Espíritu Santo, actúe con conciencia. Creo de todo corazón que son el mapa de carreteras digno de confianza para llegar a su vida y su familia.
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lunes, 18 de abril de 2011

Norcorea: Refugiados arriesgan su vida al difundir el evangelio








Cada año, miles de norcoreanos huyen a China en una apuesta peligrosa por la libertad. Algunos de ellos conocen la fe en Jesús. Y, tan increíble como parezca, algunos de esos deciden regresar a Norcorea a compartir el evangelio.

Tae escapó dos veces de Norcorea. Las primeras autoridades chinas lo enviaron de vuelta, estuvo en prisión y su esposa fue forzada a divorciarse: “Perdí la ciudadanía norcoreana, pues se consideraba que había rechazado a mi país y a mis parientes tras huir de Corea del Norte. No era apreciado humano y era llamado con un número”.


Escapar para adorar a Cristo
Pero fue en prisión que Tae conoció a Jesús. Eso era una peor ofensa: adorar a Cristo en vez de adorar al estado, el gobierno y a la familia Kim. Tae escapó de nuevo y fue a Corea del Sur. Catorce años después, él quiere regresar. El está enrolado en la Universidad Subterránea de Seúl, un ministerio de Seúl, Estados Unidos y la Voz de los Mártires.


“Es importante hacer trabajo misionero, enviar comida y hacer obra humanitaria en Corea del Norte, pero también es importante preparar a los desertores a ser entrenados en el Evangelio para regresar”, añade Tae.


Peck, otra refugiada norcoreana, es estudiante de la universidad subterránea. Ella era una política ciudadana en corea del norte cerca de la frontera China donde atestiguó un tiempo de hambruna masiva.


“Había problemas con la comida, 80 personas al día morían en la ciudad. No había libertad. Cuando Kim Il Sung murió, la gente empezó a pensar que su régimen totalitario no prosperaría”.


Peck decidió escapar, y fue a Corea del sur donde comenzó a asistir a la iglesia, primero para recibir ayuda material como comida. Pero tras 5 años de escuchar sermones y leer la Biblia, comenzó a tener fe en Jesús.