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Si estos pensamientos y estas palabras son oportunas, reflexione sobre ellas y, con la ayuda del Espíritu Santo, actúe con conciencia. Creo de todo corazón que son el mapa de carreteras digno de confianza para llegar a su vida y su familia.
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miércoles, 8 de enero de 2014

Algo que hacer con el dolor



En septiembre de 2010, Joni Eareckson Tada publicó su libro titulado A Place of Healing [Un lugar de sanación]. La pregunta fundamental que plantea es la siguiente: Si Dios quiere sanar a las personas, ¿por qué no siempre lo hace? Esta es una pregunta especialmente importante para Joni. Hace más de cuatro décadas, sufrió un accidente cuando se arrojó al agua en la bahía de Chesapeake. Quedó tetrapléjica, es decir, paralizada de las cuatro extremidades. Además, en años recientes ha sufrido un dolor crónico atroz. Por si esto fuera poco, le diagnosticaron cáncer de mama en el verano de 2010. En una entrevista con la revista Time después de la publicación del libro, Joni confesó que se ha encontrado a sí misma algunas veces pensando: «Señor, esto es demasiado como para soportarlo, ¿estás seguro de que sabes lo que haces?».

Es posible que tú también te hagas esta pregunta o te la hayas hecho en el pasado. Si no es así, es posible que te la plantees en el futuro, porque vivimos en un mundo de pecado donde el dolor nos alcanza a todos. Yo también me hice esta pregunta cuando mi hijo murió en mis brazos el 21 de julio de 2003.
No sé si Joni contestó finalmente la pregunta en su libro (salió a la venta una semana antes de que yo escribiera estos renglones, así que no lo tenía en mis manos). Sin embargo, temo que su pregunta solamente recibirá respuesta cuando se la hagamos personalmente a Dios en el cielo. Joni, sin embargo, hizo una revelación extraordinaria a Time. En ese momento explicó que si Dios la hubiera sanado milagrosamente cuando tenía 17 años, no habría podido ministrar a tantas personas inválidas o discapacitadas, ni habría sido un motor clave para la legislación en los Estados Unidos (que ha tenido impacto en diversos lugares del mundo) en favor de las personas con alguna discapacidad.
Tú y yo debemos hacer lo mismo. Hemos de pedir al Señor que extraiga algo de nuestro dolor. Algo que redunde en beneficio para otros. Hemos de evitar que nuestro sufrimiento sea estéril, sin sentido, que se desvanezca en la historia sin haber dejado huella. Eso es lo que Cristo hizo con su dolor. Lo utilizó para salvarnos. ¿Permitirás que Dios extraiga de tu sufrimiento algo bueno para ti y para los demás?
Recordemos EL PENSAMIENTO BÍBLICO DE HOY , que nos dice: 
Dichoso el que tiene en ti su fortaleza, que solo piensa en recorrer tus sendas. Cuando pasa por el valle de las lágrimas lo convierte en región de manantiales (Salmo 84: 5, 6)

domingo, 23 de junio de 2013

¿Qué hacer mientras espero?

Todos los que hemos pasado por la etapa del noviazgo sabemos muy bien lo que se siente al estar esperando que Dios responda esa tan ansiada petición como lo es: ¿Quién será la chica con la que me casare?
el noviazgo , consejeria cristiana, ayuda matrimonialLa mayoría de jóvenes quisieran pedirle a Dios que les respondiera esta pregunta a mas tardar en unos cinco minutos y los mas “espirituales” le dan un día completo. Pero lo que a mi me urge, muchas veces a Dios no y es ahí en donde entramos en la tan famosa etapa de “Esperar en Dios”.
Posiblemente tu dices: “Yo tengo treinta años y sigo esperando y nada de nada, Dios no responde”, esta claro también que Dios no te llevara a esa persona y con voz de trueno te dirá: “esta es la elegida”, ¡Claro que no!, dependerá mucho de ti el saber interpretar el momento adecuado para que eso se concrete, ya en otra ocasión profundizare sobre esa etapa, en este momento la pregunta seria: ¿Qué hacer mientras espero en Dios a la persona que será mi novio o novia, y por ende mi futuro esposo o esposa?
Te daré algunos consejos a la luz de la Palabra de Dios que te servirán en gran manera mientras esperas en Dios:
Primero, Salmos 37: 4 “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón”. No hay forma de recibir una respuesta mientras no te deleites en Dios, la Biblia es clara en aconsejarte que te deleites en El, pero ¿Qué es deleitarse? Deleitarse es gozarse, agradarse en algo, es sentir placer de estar realizando algo, traducido al lenguaje nuestro seria: “Siente tranquilo en Jehová, porque cuando esto ocurra, El concederá las peticiones que tengas dentro de tu corazón”. No pierdas la paz ni la calma, no te quedaras soltero de por vida, tarde o temprano la persona indica llegara, pero DELÉITATE.
Segundo, Salmos 37: 5 “Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.”, que lindo saber que cuando confío totalmente en él, él hará. Amado o amada, es difícil esperar, pero cuando encomiendas y confías en Jehová, tienes que tener la certeza inconmovible de que EL HARÁ. ¿Para que desesperarse?, ¿Para que turbarse?, Si yo confío en Jehová, tengo que estar tranquilo, porque El esta obrando.
Tercero, San Mateo 6: 33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Es que sin duda no hay forma de encontrar respuesta sin buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, ¿Quieres un excelente novio o novia?, ¿Quieres que la persona que será tu novio o novia sea tu futuro esposo o esposa?, Entonces busca antes que nada el reino de Dios y su justicia.
Cuarto, 1 Timoteo 4:13 “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza”. Es necesario utilizar nuestro tiempo para la obra del Señor, no hay mejor cosa que desgastarte para Dios, que lindo es que un joven mas allá de sus necesidad de tener a alguien como novio o novia sienta el deseo ferviente de buscar mas de Dios, de meterse mas con El y de servirle con todo su ser. Mientras esperas en Dios utiliza tu tiempo para leer más la Palabra de Dios, Sírvele en tu congregación lo más que puedas y sobre todo cuida mucho tu relación personal con el Señor. Si haces todo esto no tendrás necesidad de andar pensando tanto en estar esperando, pues estarás tan ocupado en la obra de Dios que cuando menos sientas el tiempo se cumplirá y tu respuesta será palpable.
Quinto, 1 Timoteo 4: 16a “Ten cuidado de ti mismo”, Pablo le decía esto a Timoteo, ahora yo te lo digo a ti, ¿Por qué?, pues porque en este periodo de espera vendrán muchos “pintados de respuesta de Dios” que querrán entorpecer tu espera, queriéndote engañar. El enemigo también pondrá muchas situaciones que te harán revolver tus emociones, es por esa razón: “Ten cuidado de ti mismo”, no te dejes llevar por lo que “tu crees” que es la respuesta, consulta siempre a Dios, ve a la Biblia.
Estas son nada más algunas recomendaciones, hay muchas más que en cualquier momento te recomendare, pero te aseguro que si tomas en cuenta esto, tu esperar en el Señor será más fácil. Amado y Amada joven, nuevamente te repito: NO TE DESESPERES, no creas que el tren ya paso, ni que perdiste tu oportunidad, ni que ya jamás volverás a tener la probabilidad de entablar un noviazgo, nada de eso será cierto si tomas en cuenta los anteriores consejos. Recuerda que cuando Dios hizo al hombre dijo: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”, eso significa que tu no estarás solo o sola, Dios te dará la ayuda idónea que necesitas, porque El sabe que no es bueno que estés solo, nada mas NO TE DESESPERES.
¡Vamos!, es tiempo de servirle, de gozarse en El, de cantarle con todas tus fuerzas, de asistir a cuanta actividad de tu congregación puedas, aprovecha tu tiempo de soltería, haz muchos amigos y amigas, ponte a la disposición de tu pastor o líder espiritual para realizar cualquier trabajo, mientras mas ocupado pases en la obra del Señor, menos sentirás el tiempo de espera.
Una cosa quiero que te quede bien claro: NO TE DESESPERES. Dios ya te tiene en su agenda cronológica, solo ESPERA un poco más.












viernes, 15 de febrero de 2013

¿Qué Significa Hacer Discípulos?


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Por John MacArthur
En la descripción de la declaración del propósito de la iglesia, muchos apuntan a la enseñanza de Cristo en la Gran Comisión de “hacer discípulos a todas las naciones” (Mateo 28:19).
Pero dependiendo de a quién le pregunte, usted puede encontrar una gran variedad de interpretaciones sobre lo que realmente significa "hacer discípulos". La mayoría de las iglesias hoy en día entendemos como un mandato evangelizar el mundo –llevar a la gente a la fe y al arrepentimiento en todos los rincones del el mundo y difundir el Evangelio en tanto sea posible.
Y aunque sin duda hay un aspecto evangelístico al mandato de Cristo, Sus instrucciones van más allá de la difusión del Evangelio. El verbo traducido como “hacer discípulos” – mathēteuō – es maravillosamente complejo, que lleva más significado que la simple acumulación de convertidos. Comunica la idea de un creyente aprendiz, alguien que está creciendo en su fe y su amor por el Señor
Las palabras de Jesús no enfatizan el momento de la salvación, sino la vida de santificación que sigue. Hizo el mismo punto en Juan 8:31 cuando dijo: “Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos.” Es la diferencia entre una profesión única de fe y una vida de crecimiento espiritual y piedad creciente –entre la conversión falsa y auténtica.
Pero si la misión de la iglesia es hacer crecer creyentes aprendices en todas las naciones, ¿por qué muchas congregaciones limitan sus esfuerzos para llenar los asientos, a menudo satisfaciendo las necesidades sentidas con trucos mundanos? Esa estrategia podría atraer a los no creyentes, pero ¿cómo promover el crecimiento espiritual de los creyentes ya entre ellos? ¿Cómo se puede subrayar la importancia vital de la santificación cuando usted está persiguiendo agresivamente a las tendencias e intereses de un mundo espiritualmente en bancarrota?
Demasiados predicadores populares e iglesias hoy en día dicen que no está interesado en alcanzar creyentes –que sus sermones y servicios son destinados exclusivamente a los buscadores no salvos. Incluso desalientan activamente a los creyentes que quieren profundizar en la riqueza de la Escritura, que tienen hambre de algo más que los elementos más básicos del Evangelio, incluso si están consiguiendo mucho.
Pero esas iglesias tienen pocas esperanzas de volver a incitar a la gente más allá del momento de la salvación en una vida de santificación. De hecho, son mucho más propensos a conducir a los hombres y mujeres a una fe poco profunda, un retraso en el crecimiento espiritual, y, por desgracia, una conversión falsa.
Según lo definido por el mandato de Cristo a sus discípulos, el propósito de la iglesia es hacer creyentes aprendices, hombres y mujeres cuyas vidas reflejan un profundo compromiso y amor por el Señor, Su Palabra, y Su pueblo. ¿Está usted ayudando activamente a su congregación a crecer en este propósito claro y crítico para la iglesia?