por Charles R. Swindoll
¿Falta en su vida la gracia horizontal? Usted tal vez haya abrazado la gracia vertical de Dios para usted, pero se ha perdido la extremadamente importante conexión de ella en sus relaciones personales.
Permítame hurgar por debajo de la superficie con unas pocas preguntas penetrantes. ¿Deja usted en libertad a las personas, o las mantiene como rehenes? ¿Les alivia la culpa y la vergüenza, o aumenta el peso que sienten? ¿Anima usted a otros, o los desalienta? ¿Se halla usted participando en el mundo de la construcción o en el mundo de la destrucción? ¿Señala usted las faltas de otros, y sus fracasos, o sus puntos fuertes y logros? En otras palabras, ¿ministra usted gracia a otros? Ahora, si me permite examinar incluso más hondo, ¿qué tal de esa persona a la que usted halla especialmente difícil de amar?
Para mí, un ejemplo magnífico de gracia horizontal vino al observar al finado Tom Landry cuando él todavía era entrenador de los Vaqueros de Dallas. Durante el tiempo en que él y yo servimos en la junta del Seminario Teológico de Dallas, a menudo me senté a su lado y hallé que era un hombre de dignidad sobria. Mientras más cerca estaba uno de él, más lo respetaba. Era un hombre que vivía bajo la gracia de Dios, y la daba como he visto a pocos darla. Esto se notó claramente en su respuesta a Woody Hayes.
